Siria: Los hijos del horror

“Lo más importante en nuestra vida es el AMOR, porque el amor es el origen del PERDÓN, el perdón es el origen de la PAZ, la paz el origen de la ALEGRÍA y la alegría el origen de la BONDAD – (Mensaje de Ghalia Mustaffa-14 años, refugiada siria de Aleppo).
La historia del Oriente Próximo, en la costa oriental mediterránea, ha estado plagada de invasiones y dominaciones que han ocasionado -a lo largo de su historia- la desaparición y/o destrucción de su brillante cultura antigua.
Siria, con su capital Damasco, es hoy un país de veinte millones de habitantes que posee fronteras con Turquía, Irak, Israel, Jordania y el Líbano, zonas de conflictos religiosos, políticos y territoriales permanentes.

Su situación actual la ocupa una profunda guerra civil que lleva tres años, por causas que no es para analizar en este espacio por su complejidad y gravedad.
La mayoría de su población profesa la religión islámica y se encuentra en enfrentamientos continuos desde el año 2011; los más grandes e inocentes perjudicados son dos millones de niños y niñas, de los cuales hay más de dos mil que morirían de hambre en los campos fronterizos de refugiados.
La ACNUR (Comisión de la ONU para los Refugiados) se ha visto totalmente superada ante tan dramática e indignante situación, que también la padecen niños de otras partes del mundo, principalmente en territorio africano.

En tan dramática y desesperante situación los jóvenes refugiados de Kenia (África), donde se asienta el mayor campo de refugiados del mundo, se han enviado mensajes entre ellos -pese a la situación-, hecho conmovedor que sacude a cualquier ser humano, tal como lo documentamos al inicio de estas líneas, con las palabras enviadas por Ghalia Mustaffa, húerfana siria como muchas.

El crudo invierno y las nevadas encuentran a estos niños en una grave y comprometida situación para la cual no se han logrado tomar medidas urgentes y efectivas, corriendo riesgo de contraer enfermedades y hasta morir, sin contar los que mueren en los bombardeos a escuelas y colegios que hieren la sensibilidad humana en lo más hondo.
La crisis siria es la mayor emergencia humanitaria que enfrenta el ACNUR, donde de una población de veinte millones, la mitad han sido desplazados internamente o se han debido refugiar con lo puesto en los campos especialmente montados en los países limítrofes. Tan sólo el territorio del Líbano acoge más de un millón, Jordania quinientos mil, mientras que se calcula que dentro de Siria hay cuatro millones y medio de niños afectados por epidemias como la polio, el sarampión, el tétanos, no dando abasto la ayuda humanitaria que llega.
Más de 3 millones de niños han abandonado los estudios sin poder continuarlos. Han fallecido ya en estos tres años de conflicto más de diez mil niños y otros tantos lo harán por enfermedades y hambrunas que padecen en los campos de refugiados.
A través de las redes sociales y las nuevas tecnologías comunicacionales el mundo, se asiste atónito a esta indignante masacre generacional de una infancia que ha quedado en un altísimo porcentaje húerfana y que deambula por los arenosos e inhóspitos campos de refugiados.

No podemos dejar al menos de mencionar la situación que viven otros niños en otros campamentos improvisados, que han debido huir por guerras tribales y territoriales como pasa actualmente en el Sudán del Sur (África), bajo otra dramática situación, ubicado al sur de Etiopía.
Se piensa que a lo largo y ancho del mundo existen hoy cerca de doce millones de desplazados niños y niñas en la más denigrante condición. Tanto el ACNUR como la UNICEF, se han visto desbordados ante estos fenómenos contemporáneos originados por las luchas fratricidas del ser humano que llegan a una niñez, a la cual se les ha dado en llamar: “las generaciones perdidas”.

A tales efectos, el Presidente de nuestro país ha elevado la inquietud de acoger una ínfima parte de dichos niños, como ejemplo universal de solidaridad y humanidad, respetando los preceptos dictaminados por las Naciones Unidas.
Cuando tanto se publican listas de ricos y súper ricos que derrochan en un abrir y cerrar de ojos fortunas acaparadas en el viejo y vigente sistema de la acumulación capitalista, y cuando países gastan millones de dólares por día en armamentos, existen también listas esperando abonar veinte millones de dólares para viajar al espacio…
Lo descripto: Seguirá ocurriendo, la muerte de niños sirios y africanos atacados por el hambre. También -ellos salen rápido de los titulares de la gran prensa- , son los hijos de una historia que nunca podrán contar… son los hijos del horror!