No hubo sanción, fue venganza
William Quinteros
Desde Noruega
Bueno, si hay falta hay que sancionarla, porque mediante la sanción se busca una corrección de una conducta inadecuada. Incluso cuando dicha conducta es reiterativa, no es aconsejable el endurecimiento de la sanción, pues si ésta no dio los resultados esperados, más de lo mismo, es inoperante.
Yo me siento conmovido por la reacción, del que me consta es un buen muchacho, salteño, que ha tenido la suerte o la dedicación suficiente para llegar a ser una estrella del deporte.
Conmovido porque sé que su reacción es parte de un repertorio atávico e irracional, que él, pese a ser un buen muchacho no puede controlar. Nadie mejor que él mismo para lamentar lo sucedido, pero claro, esto solo se puede apreciar si alguna vez se ha estado en una cancha de fútbol disputando un partido importante, lo que se ve de afuera es una parte del partido que se juega adentro. Eso lo saben los que lo han sufrido.
Pero vamos a lo otro, la sanción siempre va dirigida y pensada al hecho punible, nunca a la persona, pues de lo que se trata es de preservar al ser humano, que siempre es perfectible. Éste es el argumento fundamental que deja en claro que la FIFA no sancionó a Suárez, sino que se vengó en él por la audacia que tuvo un cuadrito, de un paisito del sur, que dejara afuera a dos potencias europeas del fútbol-finanzas.
Porque no hay que olvidarse los millones de euros que corren, no detrás de la pelota, sino de la caja de los directivos de clubes y afines.
NO HUBO SANCIÓN, HUBO VENGANZA! Tal es así que hay una cláusula en la redacción de la sanción que dice la estupidez siguiente: «Este fallo se puede apelar pero no modificar”. Ni siquiera en la negra historia del Santo Oficio se ha visto animosidad mayor.
Creo que esto mismo ya marca a la FIFA como una organización despreciable. Lo he dicho aquí en este mismo espacio, ECOS REGIONALES de Flores, este Mundial nació mal y el que mal anda mal acaba.
Lo siento por Suárez y su familia, y siendo como soy CELESTE, ya creo, que no me importa ganar el Mundial, con lo hecho hasta ahora me siento como oriental más que orgulloso, y si, los de afuera son de palo, partido le hacemos a cualquiera, lo bravo es jugar contra los millones de euros.
VAMO´ ARRIBA QUE NO PASA NADA.
