Nicolás Molina con la casaquilla de River Plate capitalino

‘Tito’ Castro

Redacción

Con sus ilusiones y esperanzas a cuestas, partió desde su Trinidad natal a Montevideo, para comenzar a transitar por el difícil sendero del fútbol, pero seguro de sus cualidades personales piensa en salir adelante en este desafío que el deporte le ha planteado.
Tiene 14 años, y luego de una prueba realizada a mediados de diciembre de 2013, fue llamado en enero de este año y luego de varias pruebas se integró a la 7ª división del Club River Plate de Montevideo, que dirige el técnico Daniel Saraleguy. Además, días atrás fue llamado para integrar el plantel preseleccionado de Uruguay en categoría Sub 15. De este paso importante en su incipiente carrera deportiva, decía Nicolás:
“El año pasado cuando estaba en la Selección, los contratista de River me vieron y dos días después me invitaron para ir a practicar. A la semana siguiente con dos compañeros más fuimos a practicar a River Plate y luego de esa práctica les gustó a los técnicos mi forma de jugar y me dijeron que volviera en enero para seguir practicando. A partir de ahí seguí viajando a Montevideo hasta que finalmente me ficharon. Me han tratado muy bien”.

CON ENTUSIASMO Y GANAS
“Son muchos los chicos que van a practicar -señalaba Nicolás- pero la oportunidad hay que aprovecharla y así se dio para mi felizmente”.
“Iniciando la temporada jugamos el ‘Apertura’ donde salimos cuartos y ahora después de las vacaciones comienza el ‘Clausura’”.
“En los puestos donde ando mejor es de lateral, lateral volante, jugando por afuera es donde me siento mejor”.

SUS ASPIRACIONES Y EL APOYO QUE RECIBE
“Ahora lo más importante es mejorar en lo técnico, trabajar para lograr un buen nivel físico y adaptarme a las exigencias del fútbol de Montevideo”.
“Los estudios son muy importantes en la vida de los jóvenes que integran los planteles del Club y te piden las notas para saber como marchamos. Yo estoy en 3er. año de Liceo”.
“El apoyo que recibo de mi familia es algo muy importante, el de los compañeros del fútbol y amigos, también son importantes, te dan mucha fe y ganas para esta etapa de mi vida, son los que están siempre”.
“El fútbol de Montevideo es más exigente, muy diferente, exigen más en lo físico y en el trabajo técnico y táctico”.
“A veces también se extraña un poco a los amigos con los que todos los días nos vemos, pero lo vamos superando pensando en todo lo que hay que hacer para ser un buen futbolista”.
“Hace unos días me llamaron para integrarme a la Selección Uruguaya, algo muy importante y que siempre esperé”.
“Por último el agradecimiento muy grande para mi familia que siempre me apoya”, dijo Nicolás, con la humildad característica de un chico que busca con la fuerza de sus virtudes personales, abrirse camino en el fútbol capitalino.
En esta lucha lo estamos apoyando para que, en un mañana próximo, sea una hermosa realidad.