Desalambrando el conocimiento

UNIVERSIDAD Y ORGANIZACIONES SOCIALES

Lic. Hugo Varela Brown

Redacción

En nuestros lejanos tiempos de estudiantes universitarios del interior del país, padecimos por años una fuerte centralización capitalina que penetró en varios círculos de la sociedad, por la temprana urbanización. La Universidad no podía estar ajena a ese exagerado centralismo.
Por décadas la situación se mantuvo con pocas variantes, pues los vínculos entre los gobiernos de turno y la Universidad no fueron dinámicos ni integradores por motivos que no vienen al caso mencionar, pero que marcaron un claro perfil en la materia.
De acuerdo a lo que afirma la propia Universidad en su revista de extensión universitaria denominada “En Diálogo”, es a partir del año 2005 que el vínculo con el Estado y con la sociedad en general se hace más notoria.
En el año 2006 con la reactivación de la producción de caña de azúcar, organizaciones de asalariados rurales y pequeños productores lograron a través del Instituto de Colonización tierras para poner en marcha varios proyectos. En su ejecución ha tenido vital importancia el asesoramiento de la Universidad en el ámbito de formación técnica y productiva, en base a los planes de Extensión Universitaria.
En este ejemplo se creó el Centro de Formación Popular de Bella Unión (CFPOU). Más allá de la dinamización y el rescate de una zona sumida en la pobreza y el endeudamiento, donde la lucha por la tierra y mejores condiciones de vida fue un detonante social, debemos destacar aquí la proficua labor de los equipos técnicos universitarios en una relación en la cual se logró afirmar un vínculo de enseñanza; aprendizaje de ida y vuelta con la Universidad.
Otro aspecto importante a destacar en el programa de extensión universitaria ha sido la decisión de incorporarse al denominado Plan Juntos, que ha implicado un nuevo y efectivo compromiso de colaboración que define un importante espectro solidario y de inclusión social, en el cual nuestra Universidad ha participado eficazmente.
En el año 2008 -recordando otros ejemplos- se puso en marcha el denominado PIM (Programa de Integración Metropolitana) en proyectos de coordinación de las zonas de Montevideo y Canelones, en los cuales más de mil quinientos estudiantes universitarios y casi cien docentes participaron en la experiencia.
Dos elementos que se suman al vínculo entre la Universidad y las organizaciones sociales nacionales fueron –sin dudas- el fortalecimiento del diálogo y la acción de proyectos conjuntos con el movimiento sindical y el cooperativismo en general, y especialmente el de vivienda.
Con el advenimiento de un nuevo escenario social y político a partir del 2005, Uruguay presenta un nuevo cuadro de relacionamiento que ha permitido a la Universidad de la República iniciar un verdadero proceso de descentralización, sumado esto a la creación de nuevos cursos y carreras en diversas ciudades del interior, agregadas a las que ya se impartían, democratizando la educación superior en el Interior del país. Debido a los modelos de gestión neoliberales anteriores tanto el Instituto de Colonización como el relacionamiento Gobierno-Universidad fueron escasos protagonistas del quehacer social, teniendo en cuenta sus posibilidades e infraestructuras disponibles.
Esa nueva coyuntura histórica permite presagiar la concreción de varios proyectos que figuran en las publicaciones universitarias consultadas, haciendo real hincapié en el vínculo ampliamente fortalecido entre la Universidad y las organizaciones sociales.
El verdadero sentido de “desalambrar el conocimiento” se ha puesto en marcha, siguiendo las opiniones y los proyectos que se documentan en la Revista “En Diálogo” universitaria.
Otro elemento de fuerte vinculación que ha permitido consolidar la relación con los medios de comunicación, ha sido el desarrollado con las emisoras comunitarias.
Sin lugar a dudas la difusión y la información de la proficua labor actual que realiza la Extensión Universitaria en la sociedad uruguaya es digna de mención y reconocimiento.
Sus planes, proyectos y programas de coordinación con varios actores sociales garantizan el funcionamiento de actividades en los más diversos polos de la cultura y la producción nacional.
Las mayores posibilidades en franca expansión de las diversas ofertas de cursos, carreras y postgrados y su política de descentralización actual hacen de nuestra Universidad un valioso instrumento de apoyo que poco se difunde y se conoce en el interior del país.
Desalambrando el conocimiento significa abrir las puertas a los actores sociales que trabajan junto a la Universidad en pos de una sociedad mejor.