Llega Félix con su maldad en “Rastros de mentiras”

Ya tiene fecha. Este lunes 28 de julio a las 21:30 horas (y de lunes a viernes), Teledoce, tras lo que fue el éxito de “Avenida Brasil”, pone al aire otro boom brasileño. Terminan “La guerrera” y “Gabriela”, y llega otra, “Flor del Caribe”. Aquí ECOS REGIONALES te cuenta todos los detalles y algunas interrogantes.

Marcel Daset
@DasetMarcel

Desde que dio fin “Avenida Brasil” (el gran éxito de Brasil en el mundo y en Uruguay de los últimos años, que fue emitida en 2012 en su país de origen), y con la llegada del Mundial Brasil 2014, Canal 12 no había suplantado la trama que ponía a Caminha Vs. Rita/Nina por ninguna otra, aunque ya había anunciado en su fiesta de lanzamiento de programación cuatro telenovelas brasileñas para este año, y va cumpliendo: “Rastros de mentiras”, “Flor del Caribe”, “Lado a lado” y “Laberintos del corazón”. Al cierre de esta sección de espectáculos (jueves), la argentina “Mis amigos de siempre” que va de lunes a viernes a las 21:15 horas, -pero pareciera que la “están acelerando” para que termine cuanto antes, aunque le va muy bien-, pero si en su horario van a emitir desde el lunes “Rastros de mentiras” y enseguida “ShowMatch”, ¿en qué horario aparecerán los “amigos”? Esa es la primera interrogante. Por otro lado, “La guerrera” (que empezó muy floja y ahora la ve mucha gente) a las 19:00 debería de finalizar este viernes o la semana que viene, y sería suplantada por “Flor del Caribe”, que también la están anunciando. Y otra de Brasil, “Gabriela”, que finaliza este domingo 27, ¿será sustituida la semana que viene por “Lado a lado” o “Laberintos el corazón”?, ¿o no la sustituirá ninguna?

Otros datos a tener en cuenta. Vayamos por parte. En Brasil, “Rastros de mentiras” no fue la sustituta de “Avenida Brasil” sino “Salve, Jorge” (que aquí se emite bajo el nombre de “La guerrera”). “La guerrera” fue prácticamente un fracaso en su país y no logró los altos puntos de audiencia de “Avenida Brasil”, pero sin embargo a “Rastros de mentiras” le ha ido muy bien, quien asimismo ha sido suplantada por “En familia” (actual éxito en tierra brasileña). Y no era fácil, después de lo que fue el tremendo éxito de “Avenida Brasil”, que la siguiente tira en su horario la igualara al menos. Lo mismo sucedió con “Graduados” en Argentina, un boom televisivo que quiso ser igualado por su sucesor, “Los vecinos en guerra”, que no le llegó ni a los talones.

Después de una pantalla hirviendo con un batacazo, es bravo ocupar, igualar y mucho menos superar un fenómeno. Ahora sí, antes que en TV, todos los detalles, la trama de “Rastros de mentiras”, para engancharse desde el vamos… Antes, te contamos que “Amor à vida” (en español: “Rastros de mentiras”) es una telenovela brasileña producida y transmitida por la cadena de televisión Red Globo en su horario tradicional de las 21:00 horas, entre el 20 de mayo de 2013 hasta el 31 de enero de 2014 con un total de 221 capítulos. Fue escrita por Walcyr Carrasco, en colaboración con Daisy Chaves, Eliane Garcia, Daniel Berlinsky y Marcio Haiduck, dirigida por Marcelo Travesso, Marco Rodrigo, André Felipe Binder y André Barros, y dirigida por Mauro Mendonça y el núcleo de Wolf Maya. Protagonizada por Paola Oliveira y Malvino Salvador, con la participación antagónica de Mateus Solano. Cuenta con las actuaciones estelares de los primeros actores Antônio Fagundes, Susana Vieira, Eliane Giardini y José Wilker. Fue la primera telenovela brasileña en mostrar una escena de beso gay entre dos hombres, y la primera de Rede Globo que muestra un beso homosexual.

Primera parte: 2001. La historia gira en torno a los conflictos que ocurren en una familia rica por el control de un hospital, el renombrado San Magno, en la capital del estado. La institución de salud pertenece a la familia Khoury, que sigue bajo el mando del médico general César Khoury (Antônio Fagundes).La medicina es un área frecuente en casi toda la familia: la mujer de César, Pilar (Susana Vieira), una dermatóloga retirada y Paloma (Paolla Oliveira), la hija menor de la pareja, acaba de ser aprobada en la escuela de medicina, incluso después de varios intentos fallidos en varias otras áreas. Sólo Félix (Mateus Solano), el hijo mayor, no muestra vocación para seguir la misma carrera, pero la ambición no le falta. Como no consiguió ser médico, el muchacho se graduó en administración, para poder trabajar en la junta directiva del hospital y poner en práctica sus planes de ser el único en estar al frente de la empresa familiar. Además, Félix todavía oculta ser homosexual y mantiene un matrimonio de apariencias con la estilista Edith (Bárbara Paz). Para conmemorar la entrada de Paloma en la universidad, la familia viaja a Machu Picchu en Perú, donde la joven conoce a Ninho (Juliano Cazarré). Ninho es un mochilero que adopta un estilo de vida libre de reglas, y Paloma se enamora de él. Cansada de los conflictos con su madre, decide dejar a la familia y el trabajo en pleno viaje para vivir con Ninho. Ambos están cerca de un año viajando sin rumbo alrededor de América del Sur, viviendo una intensa pasión, hasta que Paloma descubre que está embarazada. Sin dinero y pensando en la llegada del bebé, ella decide regresar a casa de sus padres en Sao Paulo, y convence al mochilero de irse juntos.

Para pagar el pasaje, Ninho lleva drogas durante el viaje, pero en el momento de embarcar, es detenido en un aeropuerto de Bolivia después que se encontraran las drogas en su cuerpo. Paloma luego de volver sola a Sao Paulo, sólo confía en su hermano para ayudarla a enfrentar a su familia. Félix convence a su hermana de que es mejor mantener el embarazo en secreto. De vuelta en la casa de sus padres, Paloma cuenta con la ayuda de la esposa de Félix, Edith, para disimular el abdomen con ropa holgada y sin levantar sospechas. En los últimos momentos del embarazo de Paloma, Ninho sale de la cárcel y va a Sao Paulo con la ayuda de Félix, quien planeó este encuentro para deshacerse de su hermana y luego ser el único heredero de la familia.
Paloma decide irse de su casa con Ninho, pero es capturado por sus padres, que se sorprenden al darse cuenta de que ella espera un bebé. Después de discutir con su madre, ella se va y pasa la noche acompañando a Ninho en un bar. Luego de mucho beber para celebrar su salida de la cárcel, el mochilero tiene una desagradable disputa con Paloma y le dice que no quiere formar una familia. Muy decepcionada, ella lo corre, pero su temperamento hace que inicie su trabajo de parto, y acaba dando a luz a una niña en el baño del bar, con la ayuda de Marcia (Elizabeth Savalla), que estaba en el lugar. Félix, que había ido en busca de su hermana, llega al bar después de la información de un conductor de taxi, y la encuentra desmayada en el baño con su hija recién nacida a su lado; Marcia había llamado a la ambulancia y se fue por miedo a ser arrestada.

Sintiéndose amenazado por la nueva heredera de Khoury, Félix secuestra a la niña y la deja en un contenedor de basura en un callejón, mientras que Paloma se encuentra desfallecida. Cuando se despierta, Paloma no encuentra a la bebé y está convencida de que su hija ha sido robada misteriosamente sin dejar rastro. El destino de Paloma se cruza con el de Bruno (Malvino Salvador), un hombre amable que acaba de perder a su esposa Luana (Gabriela Duarte) y su hijo, debido a complicaciones en el parto. Apenado por el incidente, Bruno encuentra a la hija de Paloma en un contenedor de basura cuando oye su llanto. Él ve el incidente como una señal divina, una nueva oportunidad para comenzar una nueva vida, y se lleva a la bebé a su casa. Bruno recibe ayuda de su madre, la enfermera Ordália (Eliane Giardini), que trabaja en el hospital de San Magno, y de la médico-obstétrica Glauce (Leona Cavalli), para conseguir quedarse con el bebé sin tener que pasar por el proceso de adopción. Pide a Glauce cambiar el registro y anotar que su esposa dio a luz a dos niños: el bebé que murió, y la niña sobreviviente. Por amor a Bruno, Glauce hacer lo que pide, poniendo en riesgo su carrera. Un pacto se hace entre Bruno, Ordália y Glauce para que este secreto jamás sea revelado.

Segunda parte: 2013. Han pasado 12 años, y Paloma, después de terminar con Ninho, se disculpa con sus padres y decide seguir la carrera de medicina, trabajando como pediatra en el hospital de su padre, teniendo niños siempre a su lado para compensar la pérdida de su hija, a la que ella cree que todavía está viva en alguna parte. Lo que ella no sabe es que su hija desaparecida es una de sus pacientes más queridas: Paula (Klara Castanho), una chica muy dulce e inteligente. Paloma siempre ha tenido un fuerte vínculo de afecto con Paula, incluso ignorando el hecho de que ella es su hija, y su acercamiento a la chica cruza su camino con Bruno y los dos adultos, quienes se habían conocido años antes, cuando Paloma estaba hospitalizada y alimentó a Paula sin saber que ella era su hija. El enamoramiento no demora en pasar, y cuando se dan cuenta los dos ya están juntos. La relación tiene una aprobación muy especial, la de Paula, que adora a Paloma. Unidos por el destino, Bruno, Paloma y Paula son felices hasta que el bien de su relación comienza a empañarse cuando Ninho vuelve a Brasil decidido a recuperar Paloma. El destino les reserva momentos de alegrías y tristezas, revelaciones y dilemas.

En un momento de la trama, Paula sufre una enfermedad grave y Paloma es la única que puede ayudar con la donación de un órgano, por su gran compatibilidad de sangre, tan grande que sólo un pariente cercano podría presentar tales resultados. Desconfiada, Paloma hace secretamente una prueba de ADN y descubre que Paula es su hija, y junto a su familia luchará en los tribunales para obtener la custodia de Paula en manos de Bruno, a quien ella cree ha robado a su hija y así lo comienza a odiar. Lo que Paloma no imagina es que el verdadero culpable de todo esto es su hermano, Félix, que ahora, además de Paloma, tiene otro obstáculo que quitar de su camino: Paula. En defensa de Bruno, estará una abogada competente, Silvia (Carol Castro). Además de todo este drama, vemos el estabilizado matrimonio de César y Pilar destrozado con la llegada de la nueva secretaria del doctor, Aline (Vanessa Giácomo), una joven bella y atractiva, pero astuta y de misterioso pasado que va a hacer todo lo posible para seducir a su jefe.