Cuando Evo Morales fue reelecto en el Día de la Resistencia Indígena

BOLIVIA: DEMOCRACIA POPULAR Y PARTICIPATIVA

Lic. Hugo Varela Borwn
Redacción
Los hechos ocurren en la historia siempre con una causalidad que difundida, razonada y profesionalmente explicada permiten comprender los sucesos desencadenantes, que no los hace el azar ni la casualidad.
El destino ha querido que, como ejemplo para toda América Latina y demás pueblos del mundo, Bolivia realizara su acto democrático justo en el día considerado por la nueva historia latinoamericana como de la “Resistencia Indígena”, que se mantiene con la mayor vigencia en la lucha de los pueblos autóctonos, por el derecho a sus formas de vida a sus tierras, al equilibrio ecológico con la Pachamama.
El ejemplo de Evo Morales trasciende fronteras, va más allá del altiplano, llega a todos los rincones donde la justicia social es requerida como lección de lo que un pueblo y su presidente pueden lograr.
Gran luchador social, antes de ser candidato presidencial lideró diversos movimientos sociales en contra de la explotación capitalista, afirmando que la verdadera democracia en su país aún estaba por llegar.

Decía el economista y sociólogo Víctor Flores -experto latinoamericano en políticas sociales- que la diferencia entre la democracia boliviana y otras democracias es que en ella son los pobres, son los indígenas, son las mujeres que engendraron la fiesta y fueron directos protagonistas de sus resultados. Mayoría absoluta en primera vuelta, transparencia y una gran participación, son los rasgos que más la han definido a la democracia boliviana.

El proceso electoral avalado por decenas de observadores internacionales de diversas partes del mundo ha sido destacado como de profunda transparencia y legitimidad. Tiene el pueblo boliviano una cualidad que debe servir como ejemplo en las sociedades latinoamericanas: Su participación permanente y su movilidad socio-popular en todo momento: marchas, denuncias, opinión, concientización aún cuando se haga en contra de los dictámenes del gobierno en ejercicio, como ha marcado todos estos años.

De la democracia formal, tradicional, de sólo votar cada cuatro o cinco años, Bolivia ha ejercido y ejerce un verdadero ejemplo de participación popular, en un pueblo al que han saqueado y explotado los grandes oligarcas nacionales y extranjeros quienes le daban el mote de “democracia” a los gobiernos de los mismos “pocos” de siempre, de familias aristocráticas, de militares corruptos, que tenían al pueblo con una altísima tasa de analfabetismo, el cual con Evo Morales ha desaparecido totalmente.
Es Bolivia un país a profundizar y conocer más en sus resoluciones, programas y sobre todo la forma que ha logrado nacionalizar sus riquezas naturales que le ha permitido elevar las condiciones de vida de su gente, incluyendo su numerosa población indígena.

Muchos y mucho se habla hoy de las elecciones bolivianas, como es lógico y previsible existen detractores y opositores, algunos de los cuales en años anteriores intentaron desalojar a Evo con la directa colaboración del “imperio”, como él así se expresa.
Nosotros no nos vamos a extender más sobre el tema, tan sólo queríamos manifestar –a un mes del acontecimiento- el ejemplo de un pueblo humilde, pobre pero rico a la vez, que ha elegido su propio destino en un día muy especial.

El ejemplo de su democracia popular y participativa es real, nos deja en este acto una vía a seguir: de su lucha social y democrática, su herencia sindical, su seriedad y sinceridad para decir y hacer lo que piensa.
América Latina está de fiesta!!, la democracia social adquiere plena vigencia.

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