Catalina González y Felipe Sepúlveda se forman en contacto con los animales de nuestra Reserva de Flora y Fauna

DOS ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS CHILENOS REALIZAN PASANTÍA EN FLORES

Catalina González y Felipe Sepúlveda son estudiantes de Medicina Veterinaria en la Universidad de Chile y desde hace trece días se encuentran en nuestro departamento, realizando una pasantía en la Reserva de Flora y Fauna “Dr. Rodolfo Tálice”.
Allí vienen recibiendo del Dr. Hugo Rusiñol y del Dr. Alvaro López orientaciones respecto al manejo y relacionamiento con la diversidad de especies que conviven en este paseo, que forma parte de uno de los lugares turísticos más distinguidos del departamento de Flores, y del Uruguay por sus peculiares características.

Catalina González pasó a 5º Año, es una joven oriunda de Limache, una comuna y ciudad chilena situada en la provincia de Marga Marga, en la Región de Valparaíso, cuya población ronda los 40 mil habitantes.
Felipe Sepúlveda es de Santiago, la capital de Chile y cursa actualmente 4º Año en la Universidad del país trasandino.

“Nosotros queríamos hacer una pasantía, voluntariado o lo que fuese y tener así la posibilidad de trabajar con animales. Queríamos venir a Uruguay y nos pusimos a buscar lugares que trabajaran con animales en este país, y nos llamó mucho la atención el Parque Lecoq y esta Reserva por la cantidad de hectáreas que posee, pero además porque aquí tienen animales en semi cautiverio. Vimos un par de videos a través de Uruguay Salvaje y a través de esta organización nos contactamos con Ana Sofía. Finalmente nos confirmaron que podíamos venir a hacer la pasantía y así llegamos a Flores”, relató Catalina a ECOS REGIONALES.

“Estamos buscando hacer práctica; a mí personalmente me interesa la cirugía de grandes felinos y para eso en Chile no hay campo. Quiero ver y practicar esa cirugía, porque también la Medicina Zoológica me gusta mucho”, expresó Felipe luego de participar junto a los técnicos de la Reserva del tratamiento a uno de los animales que se encuentra en semi cautiverio en la Reserva.

Comentó el joven que en Chile es muy difícil encontrar un lugar para practicar ese tipo de cirugía. En aquel país –dijo- hay dos Zoológicos importantes, el Parque Metropolitano, el más grande de Chile que está emplazado en el corazón de Santiago, y el Buin Zoo ubicado en las afueras de la capital chilena. Este lugar tiene la particularidad de haber comenzado como un criadero de cerdos y un centro de curación de animales silvestres, hasta convertirse en un completo zoológico que incluye un espectáculo con lobos marinos y pingüinos, entre otras atracciones.
Felipe Sepúlveda prefirió venirse a Uruguay considerando que aquí iba a ampliar mucho más sus conocimientos acerca de la compleja y delicada disciplina que eligió para formarse.

Catalina señaló que en la Reserva como en otros lugares “siempre hay cosas que se pueden mejorar, pero más allá de eso nos ha llamado mucho la atención el semi cautiverio de algunos animales; por ejemplo los ciervos que están casi en su hábitat natural y en muy buen estado. Ahora estábamos con los Veterinarios haciendo un manejo sanitario, trabajo que realizan muy cuidadosamente, pero nos ha llamado también la atención la pajarera gigante, con sus lagunas interiores y demás ambientes muy bien hechos”.

“Los felinos acá están muy bien tratados, en espacios amplios que posibilitan una convivencia sin problemas, no como en otros lugares donde la superficie es reducida y provoca una serie de inconvenientes a los animales, como estrés, por ejemplo”, indicó Felipe, quien junto a Catalina tienen todos los días la posibilidad de participar activamente en la tarea de alimentar a las diferentes especies que habitan en la Reserva de Flora y Fauna “Dr. Rodolfo Tálice”.

“Es la primera vez que nos vemos con esta realidad”, continuó diciendo el estudiante chileno. “En general lo que más vemos son Zoológicos, no Reservas de este estilo a cielo abierto. En otras partes los animales se mantienen bajo techo y el ciclo horario que tienen no les hace muy bien, sin embargo aquí es muy diferente”, afirmó.
Felipe sostuvo que “es la primera vez en mi vida que tengo contacto con tantos animales, y es muy alentadora la experiencia que en ese sentido estamos teniendo”.
“Ayer le di de comer a los jaguares y a los pumas, y estoy re emocionado”, admitió el joven.

Cabe destacar que una vez terminada la pasantía los estudiantes tienen que redactar un informe sobre la experiencia recogida en la Reserva de Flora y Fauna, el cual debe ser presentado al profesor encargado de las prácticas. El docente habrá de mantener contacto con los técnicos de nuestra Reserva, quienes tendrán la responsabilidad de evaluar la tarea cumplida por los universitarios chilenos, en materia de asistencia, puntualidad, trabajo cotidiano. De esa manera será seguramente validado este proceso de aprendizaje.

Con respecto a la práctica que podrán desarrollar en Chile, de acuerdo a los conocimientos adquiridos durante la pasantía, Catalina González advirtió que en su Universidad ese trabajo se realiza por lo general con perro, gatos y con animales de producción, pero no tanto con especies exóticas y fauna silvestre como sucede en la Reserva.
En consecuencia el aprendizaje que están recibiendo servirá para potenciar conocimientos personales en cuanto al manejo con los animales. “Para quienes gusta la cirugía felina (Felipe) esto que se está haciendo sirve para conocer los comportamientos, la alimentación y cómo tener los animales en buen estado. Y para quienes queremos dedicarnos a la fauna silvestre sirve de mucho este trabajo, sobre todo en lo que respecta al comportamiento de los animales y cómo tratarlos. Todo este contacto me sirve un montón. También es la primera vez que tengo tanto contacto con animales silvestres y exóticos, y eso nos aporta mucho para el futuro”, advirtió la joven.

Felipe Sepúlveda aspira salir de su país a ejercer la profesión una vez titulado. “Quisiera ir a distintos lugares, concurrir a distintos centros de rehabilitación a ayudar en lo que se pueda. En Santiago de Chile hay un centro de rehabilitación de aves rapaces. Allí llegan aves con alas rotas y con otros problemas para los que se necesitan cirugías para la rehabilitación y reintroducción de la especie a su sistema”, explicó, al tiempo de insistir que su idea es “viajar por distintos países para ver en qué se puede ayudar”.
El estudiante chileno dijo haber participado hace poco en un Seminario de Grandes Primates, donde se recogieron experiencias muy valiosas en cuanto a la rehabilitación y reinserción de los animales a su hábitat.

Catalina reconoce que a nivel de la gente en general existe poca conciencia sobre el cuidado de las especies de animales en peligro de extinción.
“En verdad estamos carentes de información sobre el cuidado de los animales, sobre el mismo ecosistema donde viven.  Me gustaría decir lo contrario, pero eso es lo que sucede fundamentalmente en los países de Latinoamérica”, afirmó la joven.
De todos modos notan alguna diferencia en esta Reserva, donde “se realiza un buen trabajo en el sentido de que acerca a la gente a los animales. En el Seminario de Grandes Primates una chica decía que el primer paso para conservar a la especie es conocerla. Por eso esta Reserva está espectacular en el sentido de que la gente puede tener mucho contacto con los animales, conocerlos, quererlos y cuidarlos”, agregó la estudiante oriunda de Limache.

Catalina y Felipe están muy agradecidos por el trato que han tenido por parte de técnicos y todo el personal de la Reserva de Flora y Fauna “Dr. Rodolfo Tálice”.
“En realidad la gente de Uruguay es muy acogedora”, afirmó el estudiante santiagueño.
Pero además los jóvenes se han llevado una muy buena impresión del departamento de Flores y de Trinidad en particular, si bien le faltan algunos lugares para visitar, entre ellos las Grutas del Palacio, si bien  estuvieron muy cerca de ahí cuando disfrutaron del Festival del Lago.
Cuando se retiren de Flores los estudiantes piensan recorrer otros lugares del Uruguay, mencionando particularmente el interés de concurrir a la Quebrada de los Cuervos.