Semblanzas, vivencias

Federico Paolino
Redacción

Allá por 1950 y pico aprendí a manejar en una camioneta “Fordson” igualita a la que usó nuestro Presidente Vázquez el 1º de marzo próximo pasado, en su viaje del Palacio Legislativo a Plaza Independencia.
La Fordson era propiedad de mi patrón Don Juan Suárez Caorsi, que se usaba en los repartos de mercaderías de su Panadería Dubini en la esquina de Berro y República Española (hoy Alfredo J. Puig).
Pero por supuesto tenía varios cometidos por su versatilidad. Por ejemplo había un amigo que no tenía vehículo que se la pedía prestada para ir a visitar a una novia que vivía en un barrio lejano.
También como Don Juan era dirigente e hincha fanático del Club Peñarol local, casi todos los fines de semana tenía el cometido de llevar en su camioneta la vestimenta, zapatos, pelotas y demás a los partidos en el “Lavalleja” o “La Pedrera”.
Pero a veces cuando él no podía hacerlo (se iba de pesca con sus amigos) me pedía que yo lo hiciera y yo tenía la camioneta a mi disposición durante todo el fin de semana, encantado de la vida.
En un domingo de esos, los aurinegros salieron campeones, y después del partido, como era costumbre, jugadores e hinchas salieron en caravana por toda la ciudad. Yo manejando la Fordson con una bandera de los manyas y lleno de fanáticos. El día lunes, yo que soy hincha de Independiente local y de los “trico” de la capital, tuve que aguantar las chanzas y jodas de mis amigos que me habían visto en la caravana de los manyas.
Son vivencias que me tocó vivir manejando otra Fordson.