“Para los viejos frenteamplistas se nos hace difícil convivir con quienes no respetan la organización interna”

CON EL PRESIDENTE DE LA MESA POLÍTICA DEPARTAMENTAL DEL FRENTE AMPLIO, JULIO LERENA

“Es necesario que la gente joven pase por todas esas etapas de formación, como sucedía hace muchos años, como una forma de saber que en el Frente Amplio los organismos están para que funcionen, resuelvan y que esas resoluciones sean respetadas. En ese sentido para quienes hace muchos años estamos militando en esta fuerza política se nos hace difícil comprender que otros no entienden para qué está la organización interna del FA”, señaló Julio Lerena, Presidente de la Mesa Departamental del FA a ECOS REGIONALES, en la primera entrevista luego de las elecciones del 10 de mayo. Lerena analizó algunas causas de la magra votación, pero además adelantó que pronto comienza una etapa de evaluación profunda sobre la situación del Frente Amplio en el departamento de Flores.

-¿En qué etapa de trabajo se encuentra el Frente Amplio en Flores, luego de culminado el proceso electoral que culminó con las elecciones departamentales del mes de mayo?
-Estamos en un proceso largo de reflexión, para resumirlo en breves palabras. Por supuesto que la reflexión es a raíz de lo que nos sucedió en las elecciones del 10 de mayo. Como no fue bueno el resultado el más larga la reflexión y mucho más preocupante que si hubiéramos tenido un buen resultado.

-¿Por dónde pasa ese proceso de reflexión?
-Ya estamos trabajando con un enfoque diferente a lo que ha sido la interna frenteamplista. La idea es abrir el abanico de ideas y de opiniones a la demás gente que está en el entorno del Frente Amplio, que no milita directamente y por supuesto no integra la orgánica de nuestra fuerza política. En ese sentido estamos preparando, sin apuros, con mucho cuidado y profesionalismo, una Mesa Redonda con profesionales –entre ellos sociólogos y politólogos- que tendrán la misión de avaluar de acuerdo a su criterio lo sucedido, pero además los participantes tendrán la oportunidad de formularles preguntas.
Se pretende que esos profesionales den un paneo sobre lo que ven en el departamento a la luz de los resultados electorales. Cuando se polarizó la campaña en elecciones pasadas con dos candidatos fuertes del Partido Nacional, el Frente Amplio votó mal, casi igual que en esta oportunidad. O sea, evaluando eso a priori, lo que estamos diciendo es que cuando se polariza la campaña con dos buenos candidatos, haciendo una interna blanca muy peleada, nos trae abajo la votación. Sin embargo en las elecciones de 2010 sacamos el doble de votos que en la elección de 2015, porque en aquella no hubo polarización como sucedió en el 2005 y en esta última. Esa polarización lleva a que el Frente Amplio vote mal.

-Lo que quedó confirmado es que para el Frente Amplio son dos elecciones distintas, la nacional y la departamental. ¿Así lo ven?
-Por supuesto. Durante todo el proceso electoral, incluido la elección departamental por supuesto, hicimos mucho hincapié en lo que han sido las políticas nacionales para beneficio de la gente en todos los sentidos, llámense mejoras salariales y oportunidades de trabajo, por ejemplo. Es decir, destacamos todo lo bien que se trabajó a nivel de políticas nacionales, lo que hizo que en octubre la gente respaldara en gran forma al Frente Amplio en Flores. Sin embargo, esa gente que nos presta el voto en las elecciones nacionales, por decirlo de alguna manera, no ha comprendido que gobernar la Intendencia de Flores es muy fácil para el Frente Amplio. Con esto quiero decir que nuestra fuerza política tiene gente capacitada y lo podemos hacer.

-¿Cómo se gobierna a criterio del Frente Amplio una Intendencia como la de Flores?
-Para gobernar la Intendencia de Flores –y que consta que es así porque fui edil- hay dos o tres líneas fundamentales, que son las que hay que tener en cuenta para satisfacer a la gente. Llámese alumbrado público, vialidad e higiene y no mucho más de eso.
Cuando entremos a hablar de obras tenemos que tener en cuenta que entre el 40 y el 50% del presupuesto es para salarios, lo que implica que el otro 50% deberá estar destinado a esas tres grandes líneas que son insoslayables. ¿Cómo se hacen las obras, esas que se publicitan en las campañas?, generalmente a través de convenios con organismos internacionales o con dineros que provienen del gobierno central.
Quiere decir que gobernar una Intendencia no es tan difícil. A la gente tenemos que hacerle ver que el Frente Amplio es tan capaz de gobernar la Intendencia como el Partido Nacional o el Partido Colorado. No hay nada que nos imposibilite asumir el gobierno departamental, todo lo contrario, estamos capacitados para hacerlo bien.
Eso lo tiene que tener claro la ciudadanía de Flores.

-¿La votación del FA refleja que los vecinos de Flores no han reconocido el trabajo desarrollado por los representantes institucionales?
-Creo que los vecinos reconocen ese trabajo, pero acá tengo una postura muy personal de la que me hago cargo. Estimo que esas políticas nacionales que aterrizan en el departamento no se publicitan adecuadamente; falta marcar quiénes las llevan a cabo. Si no es así, como ha sucedido, le es muy fácil al gobierno departamental –en este caso del Partido Nacional- apropiarse de esas realizaciones. Es más fácil apropiarse que hacerlas, y ese puede ser un debe nuestro, de no saber llegarle a la gente a la hora de decirle cuáles son las propuestas y las realizaciones del gobierno nacional en cada territorio.
No saber publicitar esas políticas, me parece que es lo que pasa. Puede ser que algún ciudadano beneficiado lo reconozca y luego lo manifieste a través del voto, pero eso pasa inadvertido cuando la votación es magra. Seguramente lo sabríamos si registrara el Frente Amplio una buena votación, pero eso no ha sucedido.
Quizá de estas evaluaciones surja un cambio de mensaje hacia la población, que va a ser necesario, diría que imprescindible, para nuestra fuerza política.

-Teniendo en cuenta la poca representación que tendrá el FA en la Junta Departamental, ¿cómo se le puede llamar a este momento del Frente Amplio en Flores, etapa de transición, período de crisis o qué?
-Son cosas que estarán presentes en la evaluación planteada, pero no nos olvidemos que el Frente Amplio en Flores ha sabido mantener la diputación, cosa que es muy importante. Si hablamos a nivel departamental es cierto que bajamos notoriamente el número de ediles en la Junta, pero no es tan preocupante como parece.
Cuando yo estuve en la Junta Departamental éramos dos ediles y sin embargo en algunas instancias teníamos preponderancia en cuanto a las decisiones. ¿A qué voy con eso?, que con tres buenos ediles, con un programa como el que tenemos y un trabajo eficiente podemos incidir. El programa que tenemos es para usarlo; tenemos que impulsar su contenido sabiendo que vamos a rebotar la mayoría de las veces, pero habrá cosas que se pueden tomar porque en definitiva ese plan es en pro del desarrollo departamental.
Sería fenómeno tener nuevamente ocho ediles, pero pienso que con un buen trabajo con tres ediles se puede llegar a hacer muchas cosas, aunque siempre dependeremos de las mayorías que seguramente en algunos casos nos van a aplastar. Ahí tiene que estar presente la inteligencia nuestra, de saber cómo proponer y cómo plantear nuestras ideas para que logren apoyo.

-Entonces, ¿no es para dramatizar?
-De ninguna manera. Pienso que puede ser al revés, que el tema puede tener un efecto de llamado de atención, para que nuestra fuerza política pueda resurgir a través -con lo que decía antes- con un nuevo mensaje, con nuevas ideas, con otra proyección.
Le pasa a todos los Partidos que luego de las elecciones hay un período de descanso político, de aplacamiento porque no hay lucha política, y eso ha pasado eternamente dentro de nuestra fuerza política, votando bien o votando mal. Es natural que afloje la militancia luego de un proceso electoral.
El FA está pasando por eso pero no es para dramatizar porque cómo estamos tratando de encaminar las cosas, supuestamente vamos a resurgir con más fuerza.
Por otro lado tenemos que hacer notar que si bien se ha hablado mucho de la renovación en los Partidos Políticos, en nuestra fuerza política en lo departamental hay una renovación. Es importante saber eso, que tenemos gente joven que viene dispuesta a trabajar y hay que saber también comulgar con esa nueva generación que se integra. Hablo de quienes somos veteranos en la política y en esta fuerza política.

-¿Cómo llega esa juventud a integrarse al Frente Amplio, más allá de lo que significa su entusiasmo y su disposición a trabajar?
-Si hablamos de muchos años atrás, para integrarse al Frente Amplio había que tener un proceso mucho más profundo, de formación, de conocimientos y hoy no hay nada establecido. Ahora quien quiera integrarse tiene las puertas abiertas, pero se corre el riesgo que mucha gente no esté preparada políticamente.
Esa es la dicotomía que hay entre la juventud y la gente más vieja del Frente Amplio; es decir, el poder congeniar las ideas y la forma de trabajar dentro de una organización interna muy definida de nuestra fuerza política.

-Precisamente, ¿de qué manera incidió en el resultado electoral la situación interna del FA, reflejada en lo que sucedió en la Convención al momento de elegir a las candidatas e incluso la decisión de un candidato suplente de manifestar públicamente su adhesión a un candidato del Partido Nacional?
-Hay varias cosas a puntualizar sobre esos temas, porque todavía hay gente que se pregunta qué pasó. Y digo qué pasó porque no se trabajaron bien los acuerdos. Si bien para afuera parecía que el acuerdo era tácito y que iban a ser elegidas las tres candidatas propuestas en el Plenario, en los hechos no era tan así. Para quienes estamos en la interna sabíamos que no era tan así; había compañeros -como el que decidió públicamente apoyar a un candidato blanco- que siempre dijeron que en la Convención iban a decidir su voto, por lo tanto, teniendo en cuenta que era necesaria una matemática exacta para que salieran las tres candidatas, era imposible saber antes de ese momento lo que pasaría.
Quizá quienes impulsaban la candidatura que en definitiva no salió pensaban que iba a haber un acatamiento de los convencionales, porque son gente de muchos años de militancia en el Frente y tenían el convencimiento que se respetaría la resolución surgida del Plenario. Pensaron que estábamos entre la misma gente de antes y apostaron a que se iba a ratificar esa decisión, pero el militante de hoy no es el mismo que aquel de los comienzos. En aquel entonces teníamos algunas reglas, códigos políticos y personales, además del estatuto y reglamento que se respetaban a raja tabla. Hoy tenemos una interna muy complicada, participativa, con muchos organismos, con participación desde abajo y desde arriba; hay que congeniar con todo eso y es difícil.
Vuelvo al principio, es necesario que la gente joven pase por todas esas etapas de formación, como una forma de saber que en el Frente Amplio los organismos están para que funcionen, resuelvan y que esas resoluciones sean respetadas. En ese sentido para quienes hace muchos años estamos militando en esta fuerza política se nos hace difícil comprender que otros no entienden para qué está la organización interna del FA.
Esas son las cosas que tenemos que comenzar a alinear para que los resultados en el futuro sean los que aspiramos.

-¿Esa gente que no respeta las decisiones de la orgánica del FA se consideran realmente frenteamplistas?
-Acá tengo que hacer otra puntualización, y es un planteo que hice en la Mesa Nacional y en el Tribunal de Conducta del Frente Amplio, cuando fui citado por el problema ocurrido en la Convención. De alguna manera criticaba y decía que había que revisar las internas de nuestra fuerza política. Porque, ¿qué sucede en nuestra interna? Se presenta un grupo cualquiera –como estos compañeros que tuvieron los problemas ya conocidos- que vinieron queriendo ser frentistas, no encontraron lo que buscaron y el paso más fácil fue lo que pasó. ¿Pero qué pasa en las elecciones internas del FA?, se vota a padrón abierto, con habilitados de 14 años para arriba y con adhesión simultánea.
¿Qué pasa con ese sistema de votación?, puede votar un blanco, un colorado, un frenteamplista, alguien que pase por la calle y vota en ese momento. Y eso no es lo más representativo para la fuerza política. Ahí es donde se nos cuela –hablando gráficamente y en criollo- esa gente que no está convencida de ser frenteamplista y solo trata de buscar un lugar de militancia en política. Esa gente logra lógicamente incluirse en la orgánica de nuestra fuerza política, y luego que está ahí tiene su voto. Porque si logra un lugar en la Mesa Política, un lugar en el Plenario, también decide. Ahí están las raíces del problema y es lo que profundamente tenemos que analizar. Ya lo planteé en Montevideo y no sé si va a tener eco, pero yo lo tengo claro.
Con el actual sistema hay gente ocupando cargos en órganos decisivos del Frente que opinan y participan sin tener claro lo que es nuestra fuerza política, no tienen claro nuestros cometidos y menos clara la ideología que aquí se profesa. Eso lleva a que tengamos problemas en la interna.
Hay que revisar todas esas cosas y es lo que vamos a hacer ahora. Van a estar sobre la mesa temas tales como se ingresa al Frente, quiénes ingresan, cómo se vota en las elecciones internas y otras cosas de similar tenor.

-¿Esta elección departamental fue además una especie de zaranda en la que quedaron solo los verdaderamente frenteamplistas?
-La elección no tuvo ese cometido, pero mirándolo fríamente capaz que de alguna manera es una zaranda, porque aquellos que no se sintieron frenteamplistas optaron por votar fuera de nuestra fuerza política. Eso también va a ser motivo de análisis, para ver si esta elección fue como un cernidor; nosotros no lo hemos pensado ni creemos que sea así, porque queremos respetar a los compañeros que por sus motivos se fueron.
A los problemas hay que analizarlos y tratar de no repetirlos.