Victoria Bizio… una chica voluntaria, ¿por qué no?

PROGRAMA JÓVENES EMBAJADORES

LA TRINITARIA PARTICIPÓ CON ÉXITO DE TODO EL PROCESO

Horacio Oyhenard
Redacción

Días pasados se realizó la ceremonia de graduación del programa Jóvenes Embajadores.
Esta propuesta, es impulsada en el marco de los programas de intercambio de la Oficina de Asuntos Educativos y Culturales (ECA por sus siglas en inglés) del Departamento de Estado de los Estados Unidos. Dicho Departamento implementa distintos programas a través de sus Embajadas en cada país. La Embajada de Estados Unidos en Uruguay es la responsable del programa Jóvenes Embajadores, trabajando en conjunto con Amigos de las Américas y con la Fundación DESEM Jóvenes Emprendedores.
De este programa participó por primera vez una joven trinitaria, en este caso fue Victoria Bizio, quien narró a ECOS REGIONALES detalles de la experiencia.
“No me imaginaba lo que era el programa”, afirmó Victoria al inicio de sus palabras.
“Iba con ciertas expectativas, las que se convirtieron en otras al estar en Estados Unidos, y finalmente terminaron siendo otras las expectativas colmadas”.
“El programa consiste en la capacitación previa (en Montevideo), el viaje a Estados Unidos, la capacitación allá y la implementación de lo aprendido en tu comunidad”, contó.
Bizio explicó que “trabajando en mi proyecto de huerta orgánica, así como también viendo como mis otros compañeros trabajaban en sus ciudades, pudimos ver que todo iba tomando forma”.
“En Melo se llegó a formar un grupo de setenta voluntarios siguiendo la iniciativa de uno de los participantes del programa”, expuso.
Victoria reconoció que el crecimiento que le fue dando el programa, le permitió cambiar sus expectativas y demás. “En el inicio uno ve a la sociedad de una forma. Al contactarte con otros jóvenes entendés que en otros departamentos ocurre lo mismo”.
“Por eso es bueno ver que un grupo de jóvenes de entre 15 y 18 años, tienen la iniciativa de buscar un modo para cambiar algo en esa sociedad, lo que motiva y mucho”, aseguró.
La joven explicó que el interés de participar de un programa de intercambio y voluntariado la llevó a formar parte de la actividad.
“Cuando me contaron desde DESEM que el programa estaba muy bueno, fue que me interesé y me dije, ¿por qué no?”.
“Creo que si hacés voluntariado y realmente te gusta, todo es posible”.
“Además tenés que estar interesado en hacer nuevos amigos, conocer nuevas culturas y demás”, detalló.
Bizio nos hizo saber que durante el programa hizo muchos amigos. “Este un programa que te hace crecer como persona, que te da la posibilidad de hacer amigos, de conocer gente y establecer contactos”, expresó.

EL VIAJE
La joven contó que “allá (en Estados Unidos), todo fue como una locura”.
“No esperábamos el choque cultural que tuvimos –no con Estados Unidos-, sino que con los paraguayos, que fue con quien nos tocó realizar este triple intercambio”.
“Nos tuvimos que armar de paciencia, y aprender a escuchar al otro”, sostuvo.
Sobre el desarrollo del programa en el país del Norte, la joven comentó. “Allá había gente que nos guiaba, pero siempre éramos nosotros los que tomábamos las decisiones”.
“Nosotros planteábamos la idea, y el equipo nos ayudaba a armarla, de forma de que, una vez volviéramos al país, pudiéramos llevarla a cabo”, narró.

APLICACIÓN
Victoria Bizio nos informó que una vez volvió a Uruguay tuvo que llevar adelante el proyecto que había ‘diseñado’.
“Si bien se vuelve un tanto difícil el transmitir lo que uno vivió allá, todos pudimos tener nuestros resultados”.
Sobre el proyecto que elaboró, Victoria narró, “se trató de una huerta orgánica, y el trabajo en una escuela con niños, promoviendo la actividad física, el cuidado del medioambiente y la alimentación saludable”.
“Saber de dónde salen las frutas y verduras que nos alimentan, y no sólo ir por ellas al supermercado”, apuntó.
¿Por qué la huerta?, “porque es una manera práctica y no teórica de trabajar con los niños”.
“Al aire libre los niños aprenden y se motivan más, lo que permite que se interesen más por el proyecto”, sostuvo.
En cuanto al desarrollo del proyecto Bizio contó, “trabajé en la Escuela Nro. 16 (‘Dionisio Díaz’), con cinco niños, la maestra y una auxiliar”.
“En la huerta hicimos tareas de limpieza, reciclado, plantación y cosecha”.
“Plantamos boñatos, zapallos, morrones, zanahoria, perejil y otra variedad de alimentos”, expresó.
Victoria nos hizo saber que la coordinación del trabajo de la huerta con los niños “por momentos se tornó difícil”.
“Ellos están más interesados en divertirse o jugar, por lo que hay que tener paciencia”.
“Lo bueno fue que la maestra y la auxiliar se portaron muy bien conmigo, y me apoyaron mucho”, destacó.
Bizio nos hizo saber que la producción de la quinta fue aprovechada por el comedor de la escuela y otra parte fue utilizada por el personal de la misma.
“Fue algo muy gratificante lograr cosechar esos productos, y sobre todo disfrutable”, acentuó.
Victoria nos contó que siempre tuvo la idea de tener una huerta orgánica. “Los productos hoy en día tienen muchos químicos, por lo que algo de producción natural está muy bueno”.
“La gente tendría que volver a tener quintas. No se necesita más de un metro cuadrado, hasta en un apartamento se puede tener”.
“La excusa puede ser que no tenemos tiempo, pero lo que se necesita es solo un poco de cuidado”, especificó.

FALTA MOTIVACIÓN
La Joven Embajadora afirmó que en nuestro departamento hay poca motivación para hacer voluntariado. “Muchos se preguntan de qué sirve, para qué ir, si me puedo quedar haciendo otra cosa, o bien durmiendo”.
“Ese es un debe que tuve a la hora de poder cumplir con todo el programa”, explicó.
Para Victoria el voluntariado es, “darle al otro sin tener la necesidad de recibir nada a cambio”.
“Es ir a una escuela y pasar un rato con los niños, sin ser una Maestra que cumple con esa función”.
“Uno en el voluntariado no recibe un sueldo a cambio, se recibe una sonrisa, un gracias o una invitación para retornar”, enfatizó.
Victoria comentó que, “si uno le pone ganas y se anima, logra cumplir con un voluntariado”.
“Este programa lo bueno que tiene es que se convierte en la excusa para llevar a cabo una actividad de voluntariado”.
“Algunas veces uno tiene en mente realizar algo así, pero no sabe por dónde arrancar o cosas así. Este programa genera esas oportunidades o aprendizajes”, comentó.
La joven afirmó que “está bueno participar de estas actividades”.
“Uno sale de la rutina y se pone a hacer otras cosas que son muy productivas”.
“Cuando los otros jóvenes se enteraron en lo que estaba (en el proyecto), algunos demostraron aceptación y me apoyaron poniéndose a las órdenes”.
“Otros se rieron y me dijeron ‘¿qué vas a hacer en una huerta vos?’, o cosas así”.
“Lo único que contesté fue que era lo que me gustaba y por lo que iba a trabajar”, dijo.
Victoria se mostró sorprendida por esas reacciones de desaprobación. “Es algo que sorprende y que te hace pensar en que no puede ser que haya gente a la que no le guste ayudar a la gente”.
“Lo importante es aceptarlo y entender que es su punto de vista”.
“Tengo en claro que sólo algunos jóvenes tienen una vocación de voluntariado”.
“Algunos no lo hacen por miedo a que otros puedan tomar a broma lo que hacen”.
“Lo bueno es que una vez que uno hace algo de voluntariado, continúa”, afirmó.

LOS LOGROS
Victoria indicó que parte de los logros obtenidos tras pasar por el programa fueron “un buen número de amigos que se cosechan en el desarrollo de la actividad”.
“Quedan contactos, experiencias, recuerdos, anécdotas y mucho aprendizaje”, detalló la joven.
Bizio reconoció que aún no ‘pasó raya’. “Todavía no he pasado raya, no le di un cierre a esto”, dijo.
“El recibir el diploma, participar de la ceremonia de graduación fue algo simbólico”.
“Esto fue el fin de algo que da la oportunidad para un nuevo comienzo, muy ligado a lo anterior”, remarcó.
“Yo quiero seguir con el proyecto en otra escala. Seguir acompañando a mis compañeros de programa a desarrollar sus proyectos, o cosa así”, indicó.
“Uno trabajando en este tipo de proyectos se da cuenta que puede mejorar muchas cosas sin tanto dinero y poniendo algo de tiempo”, subrayó.

Victoria tiene pensado seguir una carrera relacionada a la economía, pero sin dejar de lado la actividad de voluntariado.
“Podría tener mi propia huerta, o bien implementar este proyecto en otras escuelas”, afirmó.

INSCRIPCIONES
En el momento están abiertas las inscripciones para participar del programa Jóvenes Embajadores 2016.
Por información se puede visitar el sitio web http://uruguay.usembassy.gov/
También se puede encontrar el programa en Facebook, la cuenta es ‘Jóvenes Embajadores Uruguay’.