Panamá: Más allá del Canal, el fracaso de un modelo…..

RECORRIENDO NUESTRA AMÉRICA

Lic. Hugo Varela Brown

Redacción

Es Panamá un pequeño país conocido internacionalmente por dos aspectos significativos: 1 – El Istmo que comunica el Océano Atlántico con el Pacífico y 2 – Por ser sede de un gran paraíso fiscal y de especulación financiera donde se manejan grandes capitales de todo el mundo, Uruguay incluido.
Ubicado en un estratégico espacio geográfico en el cual el turismo tiene un notable desarrollo, posee una extensión de 75.000 km. y una población de 4 millones de habitantes donde se habla el español. Está formado por diez provincias y cinco comarcas indígenas, de las cuales sólo se conoce su capital, quedando en el ostracismo el resto del país.
Es una región de tránsito y de encuentro de culturas. Posee buenos indicadores de crecimiento económico y desarrollo, con un pujante turismo, cuna de grandes inversores donde proliferan los bancos y las financieras, a los que acuden capitales de todo el Universo.
“Mas allá del Canal…”, lo que no ha puesto en evidencia la prensa internacional es el gigantesco contraste que tiene en la distribución de la enorme riqueza disponible y por ende la tremenda desigualdad social entre los ultra ricos, la escasa clase media y los super pobres.
La sombra gigantesca de la inequidad intenta ser tapada con los subsidios que otorga el Estado, pretendiendo esconder la pobreza y la indigencia. País capitalista de economía neoliberal, con una seudo democracia y una cultura conservadora y católica. Su clase política -en elevada proporción- son millonarios que apelan al voto popular, dejando de lado la clase media. Los super ricos pasan mejor vida en Panamá como en otras islas del Caribe donde las empresas fantasmas y los paraísos fiscales proliferan como el turismo aristocrático.
Su estructura social define, sin mencionarlo, una nítida división de clases sociales con ribetes de solapada discriminación étnica. Las políticas de ajustes neoliberales del FMI y el BM, han empobrecido a la mayoría de los panameños, sobre todo provinciales e indígenas. El 20% de su población más pobre tiene acceso sólo al 3% de los bienes y servicios, mientras que otro 20% más rico se apropia de más del 70% de las riquezas. En Panamá no existen fatalidades ni determinaciones mágicas, la inclusión social ha sido dejada de lado. Se practica un “paternalismo clientelista” –conocido también en otros países- que limita la democracia actuando como práctica benévola de las elites conservadoras que apuntan a debilitar lo público y fortalecer lo privado.
La vulnerabilidad social viene también de la mano de la desregulación laboral, la informalidad y los bajos salarios que ataca a sus habitantes provinciales en forma especial. Los recursos del Estado son manejados por esa élite, como si fueran recursos privados.
La plataforma logística y comunicacional que constituye el Canal y su estrategia turística, esconde una realidad social interna que golpea a sus ciudadanos.
Un estudio realizado por investigadores de la Facultad de Administración Pública y Licenciatura en Trabajo Social expresa que es un país de grandes contrastes donde 5 de cada 10 personas se encuentran en situación de pobreza, mientras que un 17% viven en la pobreza extrema.
La situación actual de Panamá –prosigue el estudio universitario– es alarmante, los indicadores económicos no marcan la realidad, pues si bien figura entre los países de mayor crecimiento en América Latina, la distribución de la riqueza –vieja “epidemia” que padecen los países neoliberales en grado sumo– se constituye en uno de sus mayores problemas estructurales.
La Coordinadora de la ONU, Paulina Francheschi, informa que prima el sector primario con bajos niveles de participación de inversión tecnológica, sobresaliendo bajos salarios en el mercado laboral.
En las áreas rurales no indígenas –prosigue la investigadora– el 55% de la gente es pobre y el 23% está bajo la línea de extrema pobreza, mientras que en las comarcas indígenas el 98% (prácticamente todos) se encuentran en situación de pobreza extrema.
La educación y la atención en la salud son de baja calidad para los que no pueden pagarla, y los planes alimenticios no han sido suficientes.
Como en otros lugares de nuestra América Latina, ha sido el gremio de Magisterio Nacional uno de los que más ha enfrentado las políticas neoliberales “sugeridas” por el FMI y el Banco Mundial, con préstamos otorgados que no siempre se sabe su destino , y algunos quedan en manos de los burócratas de siempre.
Panamá, es en su interior profundo, mucho más que un Canal donde pasan buques de todo el mundo, es un gigantesco paraíso fiscal, donde abundan las empresas que existen y que no existen a la vez.
El modelo político implementado en esa pequeña región ha fracasado estrepitosamente, tocando a las mayorías silenciosas que viven en las provincias regionales, donde los medios de comunicación internacionales no llegan, ni les interesa difundir esta realidad confirmada por expertos universitarios y por investigadores externos que muestran la verdadera realidad…”más allá del Canal”.

Cotización de la Moneda