“Nosotros nos quedamos en el libro de papel y los jóvenes están incorporando nuevas formas de lectura”

CON LA ESCRITORA MARÍA LUISA DE FRANCESCO, UNA LECTORA COMPULSIVA

DE FRANCESCO DIJO QUE NO SABE SI VA A DESAPARECER EL LIBRO EN PAPEL, “PERO SÉ QUE NOS TENEMOS QUE REPENSAR ESTE TEMA”

Dos interesantes charlas brindó en el Instituto de Formación Docente de Trinidad, dirigidas a estudiantes y docentes, la escritora María Luisa de Francesco, quien se destaca particularmente por la literatura infantil.
Esta escritora nació en Misiones, Argentina, pero vive en Uruguay hace más de treinta años, habiendo participado en diferentes grupos literarios e hizo la especialización en literatura para niños y jóvenes en la cátedra Juana de Ibarbourou. Obtuvo ahí el título de Experta en Literatura para niños y jóvenes, pero también estudió literatura para niños en México, España y Argentina.
Varios años vinculada al PIALI (Programa Internacional de Acercamiento a la Literatura Infantil) que une a los países de Latinoamérica, fue nombrada miembro académica en Costa Rica en 2003.
Según se informa en su portal, en Uruguay ha participado en muchos concursos, ganando premios a nivel local, regional y nacional con obras de literatura fantástica. Publicó: “Salto, ciudad poesía” (1991) con otros autores; “Espejos, cuentos fantásticos breves”;(1997) y Talleres para niños en la Escuela Pública (AULI,1997): “Nietomanía 1” (AULI 2008) y “Nietomanía 2” (AULI 2010).
Este año ha publicado tres libros para niños en Colombia: La increíble historia de un amor y una no nariz, Luciano un sapo lírico y De magos, detectives y otros disparates.
Tiene en proceso seis libros para niños pequeños y un libro sobre dinámicas de lectura a partir de una biblioteca y del aula.
Su pasión es la literatura infantil y juvenil. Hace más de diez años se dedica a la animación a la lectura y dirige talleres en escuelas públicas con la Asociación Uruguaya de Literatura Infantil.
Actualmente trabaja para el Ministerio de Educación y Cultura de Uruguay. Allí se dedica a representar al Plan Nacional de Lectura y dirige talleres de formación de mediadores de lectura en el aula virtual.

CON LA ESCRITORA
Antes de brindar las charlas en Trinidad sobre Sexismo en la Literatura para niños y jóvenes y La animación a la lectura desde una biblioteca escolar, María Luisa de Francesco dialogó con los periodistas. Señaló que esta actividad de enfrentar los roles femeninos y masculinos en los libros para niños y jóvenes la ha cumplido en varios departamentos del país
Reconoció que le molesta que “todavía, en pleno Siglo XXI, estemos hablando de literatura infantil, porque como especialista en libros para niños y jóvenes, habría que decir solamente Literatura. Lo que los niños pueden leer es lo que ellos se apropian, pero hay buena o mala literatura, al igual que la de los adultos. O hay libros que se pueden denominar libros literarios y otros que no se pueden denominar literarios”.
“En realidad estamos apostando mucho al retorno del hábito lector, que creo que no se ha perdido, lo que pasa es que los niños en la actualidad leen mucha imagen a gran velocidad, que nosotros no podemos. Leen mucha música a gran velocidad, que nosotros no podemos. Leen mucho en las computadoras a gran velocidad, que nosotros no podemos. Tienen otro tipo de lectura, pero esta otra que hace de apoyo no se puede desvirtualizar, por eso intentamos desde el Plan Nacional de Lectura animar a leer a los niños pequeños, de la primera infancia, a los niños en la escuela, al adolescente en secundaria. Estamos haciendo toda una motivación, procurando que en cada departamento existan mediadores de lectura, que son aquellas personas a las que les gusta mucho leer y sirven para mediar entre el libro y el lector”, afirmó María Luisa de Francesco.
Indicó la escritora que hace seis años que viene trabajando en el Ministerio de Educación y Cultura, aunque hace treinta años que se dedica a esta actividad, habiendo hecho algunas especializaciones en Argentina, México y España.
“La propuesta que traemos a todos lados es que entre todos formemos técnicos, y que esa tecnicatura tenga un valor curricular, porque necesitamos gente que esté mediando entre los niños y jóvenes y la lectura. También en el adulto mayor es muy importante la lectura. Hago un trabajo muy interesante en lugares donde hay adultos mayores y también en las cárceles con personas privadas de su libertad. Entonces, la lectura es un derecho como dice el Plan, pero necesitamos más gente que se dedique a esto que es mediar, entre la cantidad de libros y la oferta, y el lector”, explicó María Luisa de Francesco.

LA COMPUTADORA Y LA LECTURA
La escritora admite que la lectura siempre tuvo competencia, “cuando se inventó la radio los viejos decían que los jóvenes no iban a leer más por escuchar la radio. Cuando descubrimos el cine también nuestros padres decían que no íbamos a leer más un buen libro. O sea, siempre ha sido ese el tema”.
“Los niños con la computadora leen otras cosas. Leen diferente, leen muy rápido y leen mucha imagen. Nosotros no fuimos formados en la lectura de imagen, entonces estamos reclamado que el niño lea”, sostuvo María Luisa de Francesco.
“No nos engañemos de que los niños no leen. Un niño de dos o tres años por un logo sabe que ahí dice Coca Cola. Pero lo sabe a los dos años por el logro; está haciendo una lectura. Y eso ha sido la ebullición de la gran cantidad de imágenes que hay en este mundo actual y de la ligereza que tienen las imágenes. En eso los niños nos ganan; a un videoclip lo entienden mejor que nosotros. Entonces, son lecturas diferentes”, analizó la escritora.
“No es que el niño lea menos, lee distinto”, afirmó. “De todas formas sabemos que esos libros escritos en papel necesitan ser leídos, porque es un camino lector que tienen. Por eso es que creamos una cantidad de estrategias, juegos, mucha dinámica para traerlos a la lectura tradicional, que es como un camino pedagógico que no se puede perder”, precisó.

NUEVAS FORMAS DE LECTURA
María Luisa de Francesco se preguntó “si es cierto que los niños leen cada vez menos, ¿por qué hay una Feria del Libro Infantil y Juvenil?, antes estaba junto con la de los adultos, y ahora hubo que separarlas. ¿Será que los editores están perdiendo plata y editan para que nadie compre? Tengo mis dudas”, se respondió.
“Los niños leen menos, pero hay cada vez más escritores para niños y jóvenes. En la actualidad se están imprimiendo unas sagas muy grandes para jóvenes –Crepúsculo es una de ellas- y si quieres a fin de año regalar la última Voces Anónimas, no lo encuentras. Entonces, ¿qué es lo que leen menos? Tal vez lo que nosotros queremos que ellos lean”, razonó la escritora.
“Yo no sé si realmente leen menos, y vuelvo a citar el ejemplo; hay niños de un año y medio y de dos años que recién están manejando la palabra, y ya saben lo que dice una imagen. En cambio, nosotros a esa misma edad no sabíamos leer imágenes. Creo entonces que estamos en una bisagra de la lectura, donde seguramente la lectura se va a transformar y habrá que enfocar nuevos parámetros. Nosotros nos quedamos en la lectura en el libro de papel y los jóvenes están tratando de incorporar nuevas formas de lectura. Que son mejores o peores, ese es otro tema, yo creo que todo es lectura”, destacó.

¿VAN A DESAPARECER LOS LIBROS EN PAPEL?
Consultada María Luisa de Francesco acerca de cuánta vigencia tendrá la lectura en papel, dijo que hacía unos días había leído una frase de Manguel que decía que un día nos vamos a tener que parar a pensar si respiramos o leemos.
“Esa es una preocupación, ¿no? Estamos llegando a un momento de la historia, de encogernos de hombros por el papel que sale de la madera, no va a poder seguir siendo así”, agregó.
“El mismo autor, Manguel, decía también que leer es tan esencial como respirar; o sea, que él dice la misma frase. ¿Va a desaparecer el papel?, a lo mejor por una cuestión ecológica debería ser así. Yo no sé si va a desaparecer, no tengo clarividencias, pero sé que nos tenemos que repensar el tema del libro de papel porque la humanidad sigue creciendo, multipliquemos la humanidad por 100 o 200 libros anuales por persona, ¡qué cantidad de libros habría en el mundo! Lo que sí se están intentando son las bibliotecas de intercambio, donde ya no se hacen ediciones nuevas, se intercambian las antiguas y en las bibliotecas del primer mundo los libros se leen en forma digital, como se leen los diarios. Pero se guardan siempre archivos de diarios y de revistas, pero en mucho menor cantidad, para disminuir la carga ecológica que significa la impresión en papel. Lo está diciendo la autora de libros de papel. Amo mis libros tremendamente, cuando me los entrega el editor y cuando los niños me piden firmar un libro… amo ese gesto, me gusta también comprar los libros y olerlos. Soy lectora compulsiva, pero es verdad que tenemos que replantearnos todo esto del libro y la forma en que el futuro va a encarar el tema de la lectura. Yo creo que es así, pero verdades absolutas no manejo”, finalizó diciendo María Luisa de Francesco.

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