Endeudamiento agropecuario y sus circunstancias

TRIBUNA ABIERTA

Esc. Ricardo Berois

En el transcurrir del año, después de analizado el estado de situación de los productores rurales y de acuerdo a los informes proporcionados por el Banco Central del Uruguay; la Federación Rural emitió una declaración preocupada por el endeudamiento del sector agropecuario con todo el sector bancario.
En el País Agropecuario del 29 de junio pasado, se publicó un preciso informe, sector por sector, en donde el endeudamiento del agro con todo el sector bancario alcanzó al 80% del PBI sectorial, cuando en el año 2007 la relación deuda AGRO/PBI era del 27% y en el año 2010 era del 38%.
El total del endeudamiento hoy es superior a U$S 2.500 millones de dólares, cuando en el año 2007 era de U$S 445 millones de dólares y en el año 2010 era de U$S 928 millones de dólares.
Es bueno aclarar, que aquí no aparece el endeudamiento existente con Cooperativas y demás agentes privados del agronegocio, que sabemos son importantes, pero imposibles de cuantificar.
Este problema también tenemos que analizarlo de acuerdo a la situación que estamos viviendo, de altos costos de producción, principalmente por factores ajenos al sector, en donde el peso del Estado incide, fundamentalmente, con la caída de precios de nuestros principales productos, aumento de costos de producción que afectan la competitividad y complicaciones climáticas.
Es bueno recordar aquí, un análisis que surge de la Revista del Plan Agropecuario del año 2004, donde informa que a fines de la década del noventa y principios del año 2000 el agro incrementó su endeudamiento en valores reales, llegando al año 2002 con una relación deuda-producto cercana al 85% del PBI del sector.
Ya en este artículo del año 2004 se comienza a divisar un cambio en la producción, mejorando los precios de los productos y sobre todo el giro de lo que significó la Soja en el país. Pero quiero resaltar un párrafo, que es significativo: “La rapidez con que reaccionó el sector agropecuario frente a medidas de canje, debería sentar un precedente respecto a la ética empresarial de los productores, lo cual no siempre es valorada”.
Cuando traigo a colación estas dos situaciones es para resaltar dos momentos de la vida de la producción nacional, preocupantes, con dificultades y para atizar en el comportamiento del productor rural.
Lo que el productor agropecuario necesita es seguir produciendo, sus antecedentes lo avalan, y cuando se le exige cumplimiento se debe tener en cuenta los ciclos productivos; las soluciones tienen que ser a largo plazo, porque los ciclos de la producción así lo demandan. El productor necesita tiempo para seguir produciendo y cumplir con sus obligaciones.
Es muy importante para la economía del Uruguay, que todas las partes tengan la flexibilidad necesaria, todos necesitamos un agro pujante, factor determinante para la recuperación económica del país.

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