Una identidad que estamos encontrando
La declaratoria de Monumentos Históricos por parte de la Comisión Nacional del Patrimonio Histórico -con aprobación del Poder Ejecutivo- a tres edificios de nuestro departamento, de lo que damos cuenta con amplitud en la presente edición, tiene una gran relevancia.
Justo es destacar que las autoridades del Departamento de Cultura han venido trabajando incansablemente durante una década en el área del patrimonio, bajo el objetivo de hilvanar todo un proceso en la búsqueda de una identidad como pueblo, como forma de conocernos a nosotros mismos y a partir de ahí hacer trascender a Flores a través de sus riquezas históricas. Riquezas que ahora comenzamos a saber que son muchas y muy valiosas no solo para este departamento, sino para el país, y consecuentemente para un mundo cada vez más globalizado y nuestro.
La declaración de Patrimonio Histórico a la ex Estación de AFE, hoy Museo Departamental “Dr. Fernando Gutiérrez”, por ser un edificio emblemático, de una construcción inusual, extraordinaria; del Gimnasio Cerrado de Plaza de Deportes “Ciriaco López” por el original estilo constructivo ideado por el Ing. Dieste y de la Escuela Rural Nro. 13 “Clemente Estable”, en homenaje que el país realiza a este sabio, investigador y pedagogo, constituyen un hecho de particular importancia.
A eso se agrega que, en una semana o días más, regresará a la Parroquia de la Santísima Trinidad –tras permanecer 116 años en el Museo Histórico Nacional- la Pila Bautismal, que es uno de los símbolos más genuinos de nuestro nacimiento como pueblo.
Todo eso está dando una muestra cabal de que la tarea emprendida bajo el impulso de la Maestra Beatriz Ríos y su entusiasta equipo de colaboradores, técnicos incluidos, va por buen camino y está dando sus frutos. Eso, sin dudas, implicará un gran estímulo para seguir investigando nuestra historia, descubrirla para luego mostrarla a quien quiera conocernos.
Pero para que los resultados adquieran la dimensión y el valor deseados, es necesario que la comunidad de Flores en general esté en sintonía con esos logros, porque de poco valdrá el empeño de unos pocos si nosotros como vecinos, como residentes de este departamento, no somos conscientes de lo que eso significa.
Estábamos acostumbrados a escuchar que la gente de Flores “no es localista”, o sea, que no siente o no defiende lo que es suyo como lo hacen otras sociedades, incluso muy cerca de aquí.
Los sentimientos juegan un rol fundamental, es cierto, pero también creemos que en aquel juicio que no nos favorece, ha influido el desconocer quiénes somos, de dónde provenimos, cuál es y dónde está la “historia viva” que nos pertenece. En esa búsqueda estamos y a esa “historia viva” la estamos encontrando.
Es necesario insistir en la necesidad de que nuestra comunidad fortalezca el sentido de pertenencia, se apropie de ese patrimonio… porque es nuestro y forma parte de nuestra identidad.
Para eso es preciso contar con abundante información para adquirir la capacidad de trasmitir a otros, en especial a visitantes que vienen de otros lugares, lo que somos y lo que tenemos para mostrar con orgullo “poronguero”.
