Cuando la desventaja se hace notoria

Desde que comenzó a funcionar en las cercanías de la ciudad de Durazno la moderna planta frigorífica de Breeders&Packers Uruguay, el tema recurrente fue el notorio desnivel que se registró entre la cantidad de trabajadores de Durazno y Flores, que cumplían funciones en esa importante fuente laboral para la zona.

Es notorio que en ese sentido se han visto favorecidos los operarios que residen en la vecina ciudad, situación que no había que pensar mucho para certificar que iba a ser así, y lo será seguramente por toda la historia de trabajo que le deparará a esa planta frigorífica, más allá de lo que señala la carta intención suscripta el 14 de noviembre de 2006 entre la Empresa Tuzik S.A. y los Gobiernos Departamentales de Durazno y Flores.
Vale recordar que esa carta intención expresa que “para la etapa de producción y funcionamiento, la Empresa empleará un ochenta por ciento (80%) de personas que deberán ser vecinos radicados desde tiempo atrás en los Departamentos de Durazno y Flores por mitades, siempre y cuando los aspirantes estén calificados o sean susceptibles de calificación en un plazo máximo de 90 (noventa) días corridos”.
El traslado de los trabajadores al lugar donde deben cumplir tareas es un tema que ha incidido lógicamente para que aquello esté sucediendo; los operarios de Durazno deben transitar apenas dos quilómetros y poco por la Ruta 14 para llegar a la planta, mientras que quienes residen en Trinidad tienen que recorrer unos 35 quilómetros para llegar a destino.
Es obvio que el traslado se tornó un problema para los trabajadores de Flores, interesados en lograr un puesto de trabajo en Breeders&Packers, pero no es solo eso.
De acuerdo a la carta de intención los aspirantes a trabajar en este frigorífico tienen que poseer una capacitación acorde al área donde vayan a cumplir tareas, y acá está el otro asunto a tener en cuenta, que incide, indudablemente, para que hoy solamente 95 obreros de Flores sean dependientes de esta empresa, contra 500 trabajadores de Durazno que tienen responsabilidades laborales con esta planta frigorífica modelo para Latinoamérica.
Es este aspecto de la capacitación de la gente que se descuidó en Flores a lo largo de los años, desde el proceso de construcción de la planta hasta ahora, pese a que la advertencia se había realizado por los propios empresarios cuando firmaron la carta intención con los Intendentes de Durazno (Carmelo Vidalín) y de Flores (Armando Castaingdebat).
Cabe recordar que, a poco de comenzar a producir el frigorífico, los empresarios enviaron a los aspirantes a capacitarse en otra planta, con cuyos conocimientos comenzaron a trabajar, pero no hubo una continuidad de ese proceso desde la educación técnica formal, ni de la no formal. Es decir, en ese entonces se reclamó –incluso desde el Comité Local de Empleo- adecuar los programas de UTU a las demandas laborales de BPU por las expectativas laborales que existían, pero eso no ocurrió. Tampoco hubo desde la esfera privada alguien que se interesara por preparar a la gente en esa dirección.
La reciente visita realizada por el Director Nacional de Empleo e integrantes de INEFOD a la planta frigorífica abre nuevas expectativas en ese sentido.
Esperemos que se llegue a tiempo, en cuanto a que BPU tenga más cupos en su planta de producción para los potenciales trabajadores de Flores.

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