“Las empresas modernas saben que el mejor marco laboral es el del acuerdo con los trabajadores y no el conflicto”

ENTREVISTA

CON NAZARIO PEDREIRA, REPRESENTANTE DE LA INTERSINDICAL DE FLORES

El representante de la Intersindical de Flores, que nuclea a los gremios de la actividad privada y pública de nuestro departamento, manifestó en entrevista concedida a ECOS REGIONALES que en los últimos tiempos han aparecido empresas modernas, impulsadas por empresarios jóvenes, que han transformado el escenario porque saben que los mejores resultados económicos se logran con una buena relación laboral con sus trabajadores y respetando las leyes vigentes. Pedreira, que integra las gremiales de AFUTU y de los funcionarios judiciales (AFJU), evaluó la etapa transcurrida de los Consejos de Salarios y analizó lo que sucederá en el año 2017, a partir del debate que se dará en torno a la Rendición de Cuentas.

-¿Cómo se analiza desde la esfera sindical la situación al cierre del 2016, que coincide con la culminación del período de negociaciones –especialmente a nivel de la actividad privada- en el marco de los Consejos de Salarios?
-A nivel macro, cerró el año con una inflación de 8,1% y de alguna manera eso –si bien no era en rango meta esperado por el equipo económico del gobierno que había previsto el 7%- no fue una inflación que pasara los dos dígitos como la del año pasado que anduvo en un 11%.
Esto de alguna manera trae la idea de que el enlentecimiento de la economía se detuvo, se estancó o está en una meseta y ha empezado a levantar. La primera quincena del presente año tuvimos una muestra; ha sido una temporada que más gente ha recibido la zona del Este, por una cuestión de coyuntura, de cambios.
También hay que tener en cuenta que el ajuste de las tarifas públicas se lee siempre por parte de la población como un ajuste, como un tarifazo, pero que es por debajo de la inflación. El crecimiento de las jubilaciones, que para nosotros sigue siendo insuficiente, es por encima de la inflación y del ajuste tarifario. Igual estamos con una cantidad de trabajadores con salarios de 15.000, 16.000 y 17.000 pesos, y ese es el gran debe, que como movimiento sindical tenemos que encarar.
Analizando cómo finalizó el año 2016, tuvimos una conflictividad general dentro de los trabajadores privados, porque una cantidad de grupos no cerraban en el Consejo de Salarios. Algunos de ellos los pudimos ver en nuestra comunidad.

-¿Cuáles sectores, por ejemplo?
-Hablo de lo que fue el reflejo de la situación de los trabajadores de los Supermercados. En nuestra ciudad, el único colectivo gremial organizado es el de Multiahorro y de Ta-Ta, con una particularidad que tienen estos compañeros. En efecto, a mitad de año la empresa Ta-Ta compró y absorbió la firma Multiahorro y por tanto, dos empresa distintas, dos colectivos sindicales distintos, tuvieron que compartir el mismo patrón.
De alguna manera, la última expresión de conflicto sindical dada inclusive en enero de este año después que se firmó el acuerdo marco de los trabajadores de Supermercados, se debe justamente a esa interna. Se da la situación que trabajadores que ya venían con mayores beneficios, que son los de Multiahorro, quieren por lógica y en todo su derecho, extender los mismos a todo el colectivo que ahora también integran los trabajadores de Ta-Ta. Ni qué hablar que la posición del Plenario Intersindical es acompañar que los mayores beneficios sean los que reciban los trabajadores, haciendo la aclaración que cada sindicato tiene la libertad y la autonomía de definir la estrategia y el plan de lucha, y cuando pide ayuda al Plenario y a los diferentes gremios allí estamos.
Por eso, en las medidas que tomaron los compañeros del sindicato -hoy de Ta-Ta pero que en su mayoría ya venían del sindicato de Multiahorro- estuvieron acompañados por otros gremios, siendo el más visible el SUNCA que tiene una gran presencia militante.

-Que otros sectores de la actividad privada no se hayan visto movilizados, ¿significa que los resultados en los Consejos de Salarios contemplaron las expectativas de los trabajadores desde el punto de vista salarial?
-El último sector que teníamos encima de la mesa y que no se cerraba fue el de los trabajadores rurales. Si bien estamos organizados en Flores, sobre todo el núcleo de base de Ismael Cortinas con el compañero Martín Plaza que integra la Dirección de la UNATRA, estábamos esperando ver cómo laudaba ese grupo. En función que el Ministerio de Trabajo había adelantado la postura de que si no llegaban a un consenso entre trabajadores y patrones, iba a plantear la recuperación salarial por encima de la inflación para las categorías de peones prácticos –que son salarios que están por debajo de los 15 mil pesos- se tenía la expectativa de que se iba a laudar bajo esos parámetros. Eso también se había hablado en diciembre con el Ministro Murro en oportunidad de la reunión del Consejo de Ministros en Juan José Castro.
No es el mejor laudo, pero por lo menos permite seguir recuperando salarios. Es un sector que todavía tiene que trabajar mucho, porque además tiene muchas dificultades en materia de organización, porque en esta zona del centro del país lo que más tenemos son trabajadores del área de la ganadería, que son los más dispersos. No es como, por ejemplo, los trabajadores forestales, del arroz, de la granja o citricultura, que están concentrados en chacras, en quintas, en montes. Con todas esas dificultades creemos que se ha podido avanzar.
Otro sector que ya había cerrado era el de los cerealeros; nosotros en Flores tenemos dos gremios, uno de Unión Rural y otro de Agromotora Flores, donde hubo alguna conflictividad, pero en términos generales, cualquiera de las dos empresas están cumpliendo con la normativa dentro de la pauta que marca la negociación colectiva y el Consejo de Salarios.

-¿Queda algo más en “el debe” inmediato?
-Lo que nos queda en “el debe” es poder llegar con la organización sindical a los trabajadores de la industria frigorífica. Tenemos un montón de dificultades –desde siempre la hemos tenido- en la industria frigorífica de Flores para crear una organización sindical. Tenemos también muchas dificultades para llegar a la industria frigorífica de Durazno, en concreto al frigorífico BPU que tiene algún componente de trabajadores de Flores.
Ahí tenemos todo un desafío por delante. Creemos que las empresas modernas –y ésta vaya si lo es- saben que el mejor marco de las relaciones laborales es el del acuerdo y negociación con los trabajadores, y no del conflicto. Nosotros desde el Plenario Intersindical y del PIT-CNT en general apostamos a eso. El mejor conflicto con el que ganamos todos es el que no se hace; es el que se puede resolver en una mesa de negociación, porque cuando los trabajadores vamos a tomar medidas, las que tenemos son la fuerza del trabajo, el paro, la huelga, y ahí el primero que pierde es el trabajador porque es el que renuncia a su salario para encarar la lucha.
Aunque parezca tan claro como el agua, hay que repetirlo una y mil veces porque la gente piensa que cuando hacemos paro los que se perjudican son solo los usuarios de los servicios, pero en realidad los primeros que se perjudican con esa medida son los trabajadores porque no reciben su salario. Si no, sería muy fácil y uno podría pasar de huelga todo el año.

-En ese sentido, ¿cómo analizan las perspectivas para el año 2017?
-El año 2017 va a tener un escenario marcado por la Rendición de Cuentas. El gobierno planteó un presupuesto partido al medio; primero para los dos años porque había un enlentecimiento de la economía, y otro del 2017 en adelante para el que se avizoraba un repunte. Prácticamente así está planteada la próxima Rendición de Cuentas.
Creemos que todos los trabajadores del Estado vamos a arrancar el año –que para algunos empieza cuando llega el último ciclista y para otros cuando empiezan las clases- con una conflictividad en la Educación. La Educación tiene el convenio que vence en abril de 2017; un convenio que fue muy criticado por algunos gremios de esta área que decían que un 3,5% de recuperación salarial era muy poco, porque estamos todavía lejos del 6% del PBI para la Educación, por tanto eso se va a tener que rever y rediscutir.
Paralelo a eso tenemos un largo conflicto de los funcionarios judiciales. Los trabajadores administrativos de los Juzgados tenemos un juicio ganado con sentencia firme –eso quiere decir que el Tribunal de Apelaciones dio la razón a los trabajadores- para cobrar una deuda, porque se nos liquida mal el salario desde el año 2011, con un 26% menos, por lo que desde ese año no hemos tenido aumento de sueldo. Se nos ajusta por inflación y nunca crece el Salario Real desde el 2011 porque teníamos pendiente este tema en la Justicia.

-¿Y ahora cuál es la situación?
-La Justicia laudó dando la razón a los trabajadores en segunda instancia, con lo cual el Estado está condenado a pagar esa deuda. Una deuda con los administrativos de los Juzgados que anda por el entorno de los 60 millones de pesos. Entonces, con los demás trabajadores del Poder Judicial que no están agremiados al sindicato de AFJU –jueces, defensores, fiscales- lo que ha hecho el Estado es hacer una negociación, tratando de, con menos dinero, poder pagar para evitar los juicios. Porque al haber salido ya este fallo a favor de los trabajadores administrativos, los demás trabajadores que planteen idéntico juicio también van a ganar y el Estado va a haberse condenado a pagar mucho más, porque los salarios de los jueces y fiscales son mucho más altos que los de los administrativos.
Entonces, esto también va a generar conflicto. Hay que recordar que va a entrar en vigencia el nuevo Código del Proceso Penal, y si los trabajadores del Poder Judicial están en conflicto ese nuevo Código tendrá grandes dificultades para implementarse.
Por tanto, ese es otro escenario que habrá de plantearse este año.

-¿Qué pasará con otras áreas del Estado?
-Otra situación que se verá reflejada en localidades como la nuestra es con el sector de la Salud. Ahí los trabajadores de la Salud pública, que son muchos y eso se nota en nuestro Hospital, se verán movilizados.
Nosotros tenemos que explicarle a la gente que este tipo de movilización y de lucha presupuestal se resuelve centralmente por los trabajadores del Estado, y en cada una de las localidades, en la medida de las posibilidades, los gremios que funcionan en las mismas acatan cómo adhieren a esas medidas; con paros parciales, con conferencias de prensa, con paros por hora o tal vez con paros por todo el día.
Ese va a ser el escenario que se va a dar en la Salud.
Paralelamente, el Plenario Intersindical de Flores siempre tiene como estrategia –por ser tan pocos sindicatos organizados- que ahí donde haya medidas aparezca la solidaridad de los demás gremios.
Creemos que la agenda la van a marcar este año los trabajadores públicos.

-Muchas veces la prensa grande dice no entender el alcance de las movilizaciones de los sindicatos, por ser afines a este gobierno de izquierda. ¿Qué lectura se le da a ese concepto desde el sector gremial?
-Eso se explica porque hay una cantidad de dirigentes y militantes sindicales, o que son legisladores o que son administradores porque han sido seleccionados en algún organismo público como parte de los directorios. De alguna manera el proceso de acumulación que llevó a este gobierno de izquierda a llegar al poder en el 2005 tiene una vertiente importantísima del movimiento obrero.
Nosotros desde el movimiento sindical decimos que sí, que quizá haya una gran mayoría de trabajadores organizados que son votantes, pero eso no quita la posibilidad de mantener la independencia de clase, y desde la perspectiva de los trabajadores –como clase organizada- ver cuáles son los golpes de timón que debe dar el gobierno para estar en consonancia con ese proceso de acumulación histórica, que haga que cada vez la riqueza se reparta más y mejor.
El que exista un movimiento sindical maduro como el nuestro, que no se va a hacer el harakiri, que no va a tumbar a ningún gobierno, porque no creo que el movimiento sindical se proponga tumbar al gobierno porque lo que puede venir después es una restauración de derecha, como ha sucedido en los vecinos de Latinoamérica. O sea, tenemos la “ventaja” que podemos jugar con algunas cartas vistas, porque cuando a tu vecino le arden las barbas, pon las tuyas en remojo, dice el refrán.

-¿Qué significa eso?
-Que tenemos un movimiento sindical maduro que va a dar la pelea en esta Rendición de Cuentas. Es posible que aparezcan también muchos operadores de la derecha, de la oligarquía dando guasca y de repente algún desprevenido puede pensar que estamos en la misma trinchera, porque le estamos pegando al gobierno. Pero nosotros tenemos claro que estamos en la trinchera de los trabajadores.
El movimiento sindical ha dado pautas de su madurez, de que sin perder la perspectiva de la independencia de clase reconoce y ha apoyado acciones de gobierno, pero a la hora de tener que quebrar ha quebrado. Y la prueba está en toda esta situación que se dio en el marco de los Consejos de Salario, y que se va a dar ahora en la lucha por la Rendición de Cuentas.
La prueba está también que, desde la recuperación democrática hasta ahora, por ejemplo, ningún gobierno había decretado la esencialidad en la Educación. Fue justamente este gobierno de izquierda el que decretó la esencialidad. Entonces, si habrá que analizar los procesos y no hablar de apurados.
En resumen, reconocemos que somos parte de un proceso de acumulación histórica de los trabajadores, pero tenemos la independencia de clase. Y creemos que lo mejor que le podemos hacer a ese proceso de acumulación histórica es mantener el rumbo para ser más democrático, más de izquierda, con más distribución porque en realidad, si nos ponemos a analizar, hay una cantidad de postulados del movimiento sindical de están de acuerdo con lo que lleva adelante el gobierno.

-¿Por ejemplo…?
-Revisar la política de inversiones. No somos bobos, sabemos que la base de la inversión extranjera es una palanca de desarrollo, de generación de fuentes de trabajo y de empleo, pero no podemos abrirle la puerta a cualquier sabandija, cualquier vivo que viene y de alguna manera usufructúa todas las ventajas que como país cedemos todos los uruguayos. A veces vacían, se llevan los recursos naturales con el trabajo de nuestra gente y cuando no les sirve más el negocio se van.
Nosotros estamos diciendo que hay que revisar la política de inversiones, los trabajadores queremos participar como clase obrera organizada en lo que es esa selección de inversores.
¿Qué pasa?, a través de nuestra solidaridad internacional los trabajadores tenemos información de esos patrones que vienen con plata en la valija. Es muy fácil hoy, cuando el capital internacional anda rodando, conocer quiénes son los sinvergüenzas y quienes son los capitalistas responsables que vienen a hacer sus negocios y a ganar dinero, pero con el compromiso de cumplir con esa responsabilidad social. Y la primera responsabilidad social es con el desarrollo humano, con los trabajadores, con el cuidado del ambiente y con los recursos naturales, que es lo que más tenemos.
En esa trinchera va a estar siempre el movimiento sindical y no nos va a temblar nunca la voz para reconocer que tenemos independencia de clases, pero sabemos diferenciar entre los gobiernos de derecha, de la oligarquía de siempre, y un gobierno que es abierto porque hemos podido incidir con algunas cosas.

-¿Cuánto se ha avanzado en la toma de conciencia del trabajador de Flores, de ejercer su derecho a sindicalizarse para, de esa manera, incidir para que los mismos no sean vulnerados?
-Creo que hay un avance, sobre todo a nivel de población joven, con inexperiencia en lo que es la organización sindical. Cuando uno mira algunos colectivos, como los Supermercados y Barracas de Cereales, una cantidad de sindicatos de sectores públicos formados por gente que ha entrado por concurso en el Estado -porque no olvidemos que hasta el 2007 se entraba “a dedo” ha habido un ingreso de una población joven al mundo del trabajo, que cuando se arrima y descubre lo qué es una organización sindical, se compromete.
Estamos este año con el gran desafío de poder crecer desde el punto de vista cualitativo. Es así que tenemos ya en carpeta, para Flores, un curso de formación político-sindical. Cuando digo político-sindical es justamente apostar al desarrollo de esa conciencia de clase que tienen que tener los trabajadores.
El Instituto “Cuesta Duarte” que es el que brinda formación está en contacto con nosotros; tenemos un borrador para empezar en la primera o segunda quincena de marzo con un curso básico que va a tener por lo menos seis grandes áreas temáticas, como son la historia del movimiento sindical, formación en economía política, formación en negociación colectiva, formación en organización para la acción, un par de talleres sobre salud y seguridad en el trabajo. La seguridad entendiéndola por los accidentes de trabajo y la salud en toda su dimensión.

-¿Cómo están viendo la actitud de los empresarios frente a sus empleados sindicalizados?
-Tenemos claro que los empresarios jóvenes vienen con otra cabeza y están afines a que las relaciones laborales pasen por el diálogo, por el acuerdo y por tener en cuenta a los trabajadores. Hay una vieja casta todavía, de patrones viejos, que son los que dicen: en mi empresa mando yo, la empresa es mía y decido yo.
En Flores se nota el cambio. Podemos decir que integramos algunos ámbitos triartitos locales, como por ejemplo el INEFOP, donde la parte patronal está representada por el Centro Comercial y en casi todo lo que ha sido la formación profesional, para poder tener más y mejor empleo, siempre hemos laudado en acuerdo.
Destacamos que la mayoría de la gente que está participando ahora son empresarios jóvenes, son empresarios de empresas chicas y medianas, con los cuales es mucho más fácil ponerse de acuerdo.
También lo decía hoy, dentro de lo que son las empresas modernas, tienen en cuenta a los trabajadores para obtener más ganancias, lo hacen en acuerdo con los trabajadores y respetando las normas. Después están los otros los patrones que no respetan nada, realizan persecuciones sindicales, generan divisiones entre los trabajadores, no reconociendo a los sindicatos.
Todavía quedan de esos, pero por suerte la tendencia es la aparición de empresarios nuevos, jóvenes, que lo que quieren es moverse dentro de la ley porque saben que de esa forma se generan las mejores relaciones laborales.

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