Unidad Popular propone abolir el Senado y promete Diputados populares e itinerantes
EL PRESIDENCIABLE DE UNIDAD POPULAR GONZALO ABELLA PARTICIPÓ EN EL ENCUENTRO DE JÓVENES AGRARIOS Y DIJO QUE DESDE GURÍ SE ENAMORÓ DEL CAMPO
Estuvo en Trinidad y visitó ECOS REGIONALES el candidato a la presidencia por Unidad Popular Mtro. Gonzalo Abella, con quien dialogamos sobre diversos temas de la realidad política nacional.
Abella participó el pasado fin de semana en el encuentro de Jóvenes Agrarios realizado en la Escuela Agraria de Trinidad, donde precisamente fueron invitados todos los presidenciables.
“De gurí me enamoré del campo, mi madre salteña y mi padre coloniense pero nacido en Montevideo pero que añoraba el Interior, me hicieron sentir muy identificado y por eso mi primera opción fue ser Maestro Rural. Soñaba con vivir en el campo. La vida después te va llevando por otros caminos. También en mi caso, desde muy joven viví una generación de sueños muy románticos de izquierda. Era una generación donde Montevideo comenzó a tener asentamientos muy pobres; me impactaba mucho en la adolescencia ver a gente comer de la basura”, resumió Gonzalo Abella sus tiempos de niñez y juventud.
Dijo que esa situación lo llevó “a situaciones sociales y a olvidarme de mis primeros sueños rurales. Y cuando regresé al país después de muchos años me volví a enamorar del campo y descubrí que ese campo estaba amenazado como nunca antes en su fertilidad, por una serie de emprendimientos que podían ser interesantes, pero que en sobredosis podían amenazar incluso el equilibrio de tierra y agua sanas, si no se tenía vigilancia sobre esos procesos, si no se los acotaba”.
“Yo trabajé con áreas indígenas y un hombre me dijo una vez que en la naturaleza no hay remedios ni hay venenos, hay dosis. La situación local me volvió a acercar a la política con el compromiso de abuelo preocupado. Anduve orejano muchos años pero me acerqué a Unidad Popular. Acercarse a los jóvenes del campo es recuperar una señal más de algo que estaba observando recorriendo el país: cada vez hay más adolescentes en los centros urbanos –muchachos y muchachas- que quieren ponerse pilchas gauchas, entrar en una Sociedad Nativista y andar a caballo. Cada vez hay más gurises que buscan el campo y sorprendentemente los 11 de abril –aniversario de la masacre de Salsipuedes- cada vez hay más gurises de todo el país que acampan en el Salsipuedes, como buscando una raíz charrúa que les está faltando en su identidad”, expresó Gonzalo Abella en su reflexión muy precisa y profunda.
A su juicio “hay una percepción nueva de los muchachos en torno a la defensa de la naturaleza, en conocer más de los pueblos indígenas, de conocer más lo africano. Hay cuerdas de tambores en cada una de las ciudades, y a veces son muchachos rubios y de ojos azules las que las integran. Pero, ¿por qué te digo todo esto? Porque cuando dicen que la juventud está perdida, de las picadas de motos, del suicidio adolescente que es aterrador, hay otras propuestas en las que los jóvenes se prenden. Y eso me lo confirmó el Congreso de la Juventud Agraria”.
“Había tenido una charla muy linda con los directivos de la Juventud Agraria en su sede en Montevideo, pero realmente ver a esos 150 muchachos de todo el país atentos a relatos que tienen que ver con lo campero y a la pregunta que todos ellos se hacen: ¿Cómo quedarnos en el campo? Unido a una preocupación ambiental emocionante. Para estos muchachos el agro no es agro-negocio; para ellos la tierra es mucho más, es un sentimiento casi religioso en el sentido original del término, de religare, de religarse. Eso lo viví desde temprano”, comentó Gonzalo Abella a ECOS REGIONALES.
Reflexionó el presidenciable que “cuando hay un proyecto como Juventud Agraria que permite renacer la esperanza, de la gente aflora lo mejor. Me acordaba cuando salía del Congreso una frase que había escrito Aparicio Saravia para su hermano colorado que quería tanto –Basilicio- a quien le dice: La Patria es dignidad arriba y regocijo abajo. Y terminando el pensamiento de Saravia uno podría decir: Cuando no hay regocijo abajo, ¿qué es lo que está pasando arriba?”
“Yo sentí que el regocijo es fácil de recuperar cuando la gente se enamora de un proyecto. Por lo tanto el encuentro de la Juventud Agraria para mí fue una enorme felicidad”, afirmó Abella.
LOS JÓVENES Y SUS ESPACIOS
Consultado el presidenciable de Unidad Popular si hay posibilidades que los jóvenes encuentren espacios en la tierra, respondió que “hay muy pocos espacios. En los últimos nueve años fueron expulsados de la tierra 10 mil pequeños productores con predios menores a 100 hectáreas. En esos años el latifundio, que en nuestro país fueron de 30 mil cuadras pasaron a 150 mil hectáreas a partir de los grandes monocultivos forestales. Dos millones de hectáreas, de nuestras 16 millones de hectáreas de tierra fértil están seriamente comprometidas por los venenos de la soja. Estamos temerosos que el tema de la salud infantil, materno infantil y el riesgo de malformaciones congénitas estén gravemente involucrada en las zonas donde se está fumigando desde el aire, con sustancias prohibidas, en centros poblados y algunas escuelas rurales”.
“Lo que a uno le preocupa es que el muchacho cada vez tiene menos espacio para estar en el campo. Hay además una realidad; una vida de privaciones en el campo no la quiere ningún joven. Lo que más necesita un joven son jóvenes, y si la cosa va por despoblar el campo, ningún joven se quiere quedar. Por lo tanto, una estrategia de repoblamiento del campo, sobre todo para apostar a estos jóvenes que aman el campo, es generar espacios cuidadosos de intercambio, de complementación, de vivir juntos a su edad, como les quiere dar la Juventud Agraria”, sostuvo Gonzalo Abella en diálogo con ECOS REGIONALES.
EL MENSAJE DE UNIDAD POPULAR
Al hablar de Unidad Popular y su posicionamiento en el escenario político, Abella afirmó que su fuerza política “ya tiene una victoria que es irreversible, y es que consolidó su existencia”.
“A la Unidad Popular llegábamos veteranos con muchas heridas, muchas desconfianzas, que habían soñado con una izquierda que había decepcionado. Llegaron jóvenes que venían de otro mundo, del mundo de las movilizaciones sociales, de la protección ambiental, llegó gente suelta que trataba de encontrar un espacio para pelear en la política contra la megaminería, contra Aratirí, pero tenían historias muy diferentes. Tuvimos en primer lugar que construir un programa a partir de Plenarios Nacionales y curiosamente creímos que estábamos construyendo un programa, cuando en realidad el programa nos estaba construyendo a nosotros. Nos estaba rehaciendo a nosotros”, admitió Gonzalo Abella.
“En la medida que entendimos que compartíamos sueños, que compartíamos un proyecto de Patria, que compartíamos un proyecto de Patria Grande, cuando fuimos entendiendo eso descubrimos que ya éramos distintos, éramos menos desconfiados entre nosotros. Y habíamos descubierto que llegar a Unidad Popular, más que buscar un cargo es buscarse un problema. Porque realmente estamos a la intemperie hasta para viajar… no hay plata para viajar con mi compañero de fórmula y nos alojan compañeros en sus casas, compartimos lo que hay y como no tenemos mucha entrada en los grandes medios vamos resolviendo el tema en los que nos dan su espacio y en las reuniones de casas. Pintamos muros, porque los muros son la televisión de los pobres, hacemos actos en las plazas, pero no hay nada más lindo que las reuniones en casas de familia”, sostuvo el presidenciable.
CÓMO SERÁ UN DIPUTADO DE UNIDAD POPULAR
Ser diputado de Unidad Popular no será nada fácil, si lo pensamos en términos tradicionales. Según el presidenciable Gonzalo Abella, imaginamos “a nuestro diputado popular recibiendo en su despacho a todas las voces de los que tengan un agravio o una injusticia para denunciar, y que el Salón de los Pasos Perdidos sea el Salón de los Ecos Recuperados. Pero también un diputado itinerante. No es imaginable que un diputado de Unidad Popular en esta polémica de los carritos clasificadores de la Intendencia, no recorra una madrugada en Montevideo junto a los carritos de los cartoneros. Porque solo hay que hablar de lo que se sabe y dentro de los cartoneros hay gente pícara y gente valiosa que tiene proyectos sustentables. Hay que conocer quien es quien”.
“Estamos imaginando un diputado que cuando cobre su primer sueldo principesco, muestre su cuenta bancaria: esta canasta familiar fue para mi familia, esto fue para UP, esto fue para los proyectos solidarios, esto otro para los pescadores artesanales de Santa Catalina, o lo que sea”, expresó Abella.
ABOLIR EL SENADO
Unidad Popular tiene grandes proyectos para una segunda etapa. Lo en esa segunda etapa donde se destaca “abolir el Senado, porque estamos convencidos –nos lo decían los abogados constitucionalistas- si en este momento hubiera un terremoto en Montevideo y se hundiera el Senado, nadie se enteraría. Porque realmente los diputados generan todo el debate democrático y ya está. Cada Senador nos cuesta 350 mil pesos por mes, o sea que cada Senador se hace millonario cada tres meses”, afirmó Gonzalo Abella.
“Por otro lado estamos convencidos que hay que descentralizar el gobierno, y los recursos reales del Estado tienen que ser administrados más desde las Intendencias”, dijo a ECOS REGIONALES el presidenciable Gonzalo Abella.
EL ALCALDE ESTÁ PINTADO”
“La descentralización no debe ser solo discurso, porque un Alcalde está pintado. Tiene un sueldo pero no puede hacer nada. Con la administración de los recursos del Estado el control ciudadano es mucho más fácil. Si yo vivo en Flores y voto a un diputado, se me va a Montevideo y no lo veo por cinco años”, expresó Gonzalo Abella.
“Del edil o del Intendente sé dónde vive, sé a qué peluquería va su señora, a qué escuela va su hijo y tengo un control mayor de cómo usa los gastos del Estado. Entonces nosotros creemos que la descentralización es un concepto artiguista que es vital para nosotros. Artigas siempre usó el plural, nunca habló en nombre del pueblo, habló de los pueblos libres”, manifestó a ECOS REGIONALES el presidenciable de Unidad Popular.
